21 02, 2012

Informe de Coyuntura

 

 

Buenos Aires, 11 de agosto de 2011

 

Informe de coyuntura de la Industria de Maquinaria Agrícola

Segundo Trimestre Año 2011

 

El Informe de coyuntura de la Industria de Maquinaria Agrícola en la Argentina, elaborado por el INDEC, es un

programa de seguimiento trimestral de la evolución de las ventas del sector, que forma parte del análisis de la industria nacional.

El INDEC avanza en la generación de información estadística sectorial como manera de complementar y enriquecer los indicadores habituales que se elaboran y publican sobre la industria manufacturera. En ese marco, se difunden los datos correspondientes al segundo trimestre del año 2011, comparados con igual período de los años 2002 al 2010, como así también con los del cuarto trimestre de 2010 y primer trimestre 2011.

La información utilizada en el presente informe se obtiene directamente de las empresas que constituyen el núcleo de la industria e incluye tanto a las que elaboran maquinarias en plantas localizadas en el país, como a las que comercializan productos de origen importado.

Se consideran los cuatro grandes grupos de maquinarias que son relevantes para la producción y cosecha de cereales y oleaginosas: cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos; entre estos últimos se incluyen: los cabezales para cosechadoras, acoplados tolva, pulverizadores autopropulsados y de arrastre, implementos para labranza primaria, rastras, cultivadores, fertilizadoras y rastrillos, entre otros.

 

Caracterización general 

 

Las ventas globales

 

La venta de máquinas agrícolas en el país, durante el segundo trimestre de 2011, alcanzó una facturación de 1081,5 millones de pesos.

Con relación al primer trimestre de 2011, las ventas aumentaron en un 8,0% y comparando con igual trimestre del año anterior se observa un incremento del 37,2%.

En el segundo trimestre la facturación de maquinaria de origen nacional registra respecto a igual trimestre del año

anterior, un crecimiento del 52,5%, ocurriendo algo similar en la de origen importado, donde se observa un incremento en la facturación del 14,4%.

 

 

Participación en el mercado

 

En el segundo trimestre del año 2011, los implementos tuvieron la mayor participación en el mercado considerado, alcanzando el 30,3% de las ventas totales, con $327,6 millones de facturación.

Las sembradoras le siguen en importancia con $294,1 millones de facturación y una participación en las ventas

del 27,2 %.

Los tractores obtuvieron un 21,3% de participación en el mercado, con $230,9 millones, mientras que las

cosechadoras con $228,9 millones participaron con el 21,2% restante.

 

Unidades vendidas

 

En el segundo trimestre del año 2011 las ventas de maquinas agrícolas alcanzaron las 5000 unidades.

En relación al primer trimestre de 2011, las unidades vendidas se incrementaron en un 15,5%. En la comparación

con igual trimestre del año anterior se registra un descenso del 5,5%.

 

Ventas de maquinarias según su origen

En el segundo trimestre del año 2011, la facturación de máquinas agrícolas de origen nacional, cubrió el 66,6 %

del total del mercado considerado.

Analizando por grupo, se puede observar que los tractores y las cosechadoras de origen nacional, cubren el

50,1% y el 32,2% de sus respetivos mercados. En cambio, las sembradoras de origen nacional constituyen el

98,9% de la facturación del grupo, mientras, que en implementos agrícolas, la producción nacional representa

el 73,4% de la facturación.

La gran mayoría de las sembradoras es fabricada en el país por empresas nacionales (principalmente por

pymes). En implementos, por su parte, también predominan las empresas locales por cantidad de equipos

vendidos y por monto de facturación. En el caso de los tractores y cosechadoras los equipos son mayoritariamente de origen importado.

 

 

 

 

Política Agrícola Común de la UE: modificaciones 2013


La producción de alimentos a nivel mundial genera enfervorizadas polémicas. Desde los disturbios en 2008 en países como México, hasta los que se viven por estos días en Egipto, se evidencia cada vez más lo que muchos especialistas anunciaron hace tiempo: la problemática de la escasez de comida se irá intensificando a medida que el aumento en la población deje al descubierto las desigualdades en el acceso a los alimentos.

En la Unión Europea, a la coyuntura compleja del sector, se le suman una importancia fundamental en la agricultura y los intereses diversos de cada uno de los países miembros, tanto por historia socíopolítica continental como por industria agroatimentaria global.

Asimísmo se agregan presiones para equilibrar la distribución global de comida, y cuestiones relacionadas con otros actores del mercado, como los países en desarrollo o Estados Unidos. La sustentabílidad productiva y la atención por cuestiones medioambientales completan la serie de elementos que los parlamentariOS europeos toman en cuenta para la próxima Política Agrícola Común (PAC).

El objetivo de este informe es delinear los trazos más gruesos de las modificaciones que la UE pretende hacerle a la PAC a partir de 2013.

Características generales

La Política Agrícola Común de la Unión Europea (PAC) fue creada en 1962. Tiene como principales objetivos garantizar un nivel de vida adecuado para los agricultores y proporcionar a los consumidores una oferta de alimentos estable, segura y a precios accesibles.

Sus prioridades actuales abarcan la calidad y seguridad de los alimentos, la protección del medioambiente y el bienestar de los animales. Además, la PAC apunta a lograr Que los agricultores europeos sean competitivos en los mercados internacionales y a la protección de las comunidades rurales.

Sobre el funcionamiento de la PAC, la administración cotidiana es competencia de los Estados miembros. En cuanto a las medidas, existen grupos consultivos de asesoramiento Que, junto con las demás partes interesadas, elaboran propuestas para el Consejo de Ministros de Agricultura de los 27 países de la UE y el Parlamento Europeo.

Además, consta de un Tribunal de Cuentas Europeo Que controla los gastos. Si bien hay un presupuesto anual, existe un marco financiero que cubre un período de 7 años. B actual marco vence en 2013, pero ya se debaten las formas que tomará el mismo.

En cuanto al manejo ejecutivo, desde 2006 se propuso la formación de una Organización de Mercado Común (Common Market Organísaüon, CMO), que reemplaza a los CMO locales.

Importancia económica

La UE en conjunto es a la vez uno de los mayores exportadores y el mayor importador de alimentos en el mundo. Por otro lado, el 56% de la población de los 27 Estados miembros de la Unión Europea vive en zonas rurales, y éstas representan el 91 % de su territorio.

En cuanto a la relación con los países en desarrollo, la UE absorbe el 58% de las exportadones agrícolas de los países menos desarrollados, el 60% de las de África y el 45% de las de Latinoamérica. Es con mucho el mayor importador de productos agrícolas de estas regiones.

Según la Comisión Europea, el coste total de la PAC para la UE es de aproximadamente 53 mil millones de euros al año, que representan un 40% del presupuesto total, y un 0.5% del PBI de la Comunidad. La parte del presupuesto destinada a la PAC se está reduciendo constantemente: del 71% de 1984 está previsto pasar a un 33% en 2013.

El gasto se destina principalmente a los pagos directos a los agricultores que cumplen las estrictas normas europeas de medio ambiente, salud animal, seguridad alimentaria y calidad de los alimentos.

A pesar de esto, la agricultura representa un 1.8% del PBI europeo, lo que genera críticas de parte de algunos países del bloque, especialmente aquellos con menos tradición agrícola.

Cerca del 20% del presupuesto de la PAC se destina al desarrollo rural. La política de Desarrollo Rural pretende afrontar los desafíos de las zonas rurales y liberar todo su potencial. Para eso anticipa tres ejes: aumento de la competitividad del sector agrícola y forestal, mejora del medio ambiente y el entorno rural, y calidad de vida en las zonas rurales y diversificación de la actividad económica. Si bien cada estado miembro podría tener su propia estrategia de desarrollo rural, no todos los países podrían solventar ese plan. Por otro lado, ciertas preocupaciones como la conservación ambiental son comunes, y están contempladas en la estrategia.

El objetivo es que los agricultores puedan modernizar sus explotaciones y hacerlas más competitivas, al tiempo que se protege activamente el medio ambiente y las comunidades rurales¡ y se mantiene la calidad de los alimentos.

La agricultura es el único sector enteramente financiado por el presupuesto de la UE. Eso significa que el gasto es todo europeo y no nacional. Otras políticas como investigación¡ educación, transporte, defensa, sanidad y pensiones se pagan con fondos nacionales y las gestionan los propios Estados miembros.

El 20% de los agricultores reciben el 80% de las ayudas. Los responsables europeos atribuyen la concentración de los subsidios a diversas causas. Por ejemplo, dicho porcentaje posee el 80% de las tierras. Esto marca una fuerte concentración de la tierra¡ algo que la UE pretendió solucionar con anteriores modificaciones a la PAC, sin demasiado éxito.

Las ayudas han recibido diversas críticas pero, cuando en 1999 la Comisión propuso que se impusiera un límite¡ varios Estados miembros se opusieron. Entonces¡ la Comisión propuso la introducción de un elemento de “progresividad” en la modulación. Este principio se acabó incorporando en 2008, con motivo de la revisión de la reforma de la PAC. Consiste en que a partir de los 5 mil euros de ayuda, se empieza a disminuir porcentualmente la cantidad de dinero. El porcentaje fue de 5% en 2003,y de 4% a partir de 2006.

Por otra parte, el importe de las ayudas concedidas se determina según diversos factores: pagos recibidos por el agricultor durante un periodo de referencia, número de hectáreas cultivadas, política de ayudas de cada Estado miembro, etc. La reforma de 2003 dio a los Estados miembros la oportunidad de redistribuir las ayudas directas a los agricultores, aplicando para ello un modelo histórico, un modelo regional o un modelo híbrido.

Las reformas de la PAC

Las reformas de la PAC comenzaron en 1992. En 2003 se produjo la más intensa al desvincularse las subvenciones de la producdón. Esto significa que, mientras que los subsidios solían apuntar a los excedentes, en la actualidad los agricultores reciben un pago de apoyo a la renta a condición de que cuiden las tierras y cumplan unas determinadas normas de medio ambiente, bienestar de los animales y seguridad alimentaria.

La PAC debe ser reformada para 2013. Después de un debate público amplio, la Comisión presentó el 18 de noviembre de 2010 un comunicado sobre “La PAC hacia el 2020″, que describe las opciones para el futuro de la PAC e inicia el debate con las demás instituciones y partes interesadas. La presentación de propuestas legislativas está prevista para 2011. Es necesario recordar que las modificaciones aún deben recorrer una serie de instancias antes de que se logre el definitivo consenso.

La nueva PAC va mucho más orientada al comercio. La OMC considera el 90% de los pagos no distorsionadores del mercado. Asimismo, la idea es que se abandone el modelo histórico, y se empiece a optar por alguno de los otros dos, que aumenta la modulación en los pagos directos.

En este sentido, se estima que las subvenciones a la exportación, que aún subsisten en algunos casos, serán removidas definitivamente a partir de 2013.

La estrategia para 2020 intenta responder a los nuevos retos económicos, sociales, ambientales, climáticos y tecnológicos. La PAC también quiere tener más en cuenta la riqueza y diversidad de la agricultura en 27 Estados miembros de la UE.

Se identifican tres principales focos de la PAC:

  • Producción de alimentos accesibles: lograr el abastecimiento de alimentos seguros y suficientes, en el contexto de la creciente demanda mundial, la crisis económica y la volatilidad mucho mayor del mercado, para contribuir a la seguridad alimentaria.
  • Gestión sostenible de los recursos naturales: los agricultores a menudo tienen que poner las consideraciones ambientales por delante de las consideraciones económicas, pero esos costos no son recompensados por el mercado.
  • Equilibrio territorial y diversidad de las zonas rurales: la agricultura sigue siendo una fuerza fundamental del impulso económico y social en las zonas rurales, y un factor clave para mantener un campo vivo.

La UE además examina los futuros instrumentos que podrían ser reformulados para la mejor consecución de estos objetivos. Para los pagos directos, se destaca la importancia de una redistribución, rediseño y una mejor focalización de la ayuda, con base en criterios objetivos y equitativos, fáciles de entender por el contribuyente. Una distribución más equitativa de los recursos debe organizarse de una manera económica y políticamente viable, con una transición para evitar grandes trastornos.

Este es uno de los temas que más preocupa a quienes dudan de la PAC. A pesar de las modulaciones aplicadas y de la insístencia en hacer “más justo” el sistema, las desigualdades se mantienen. De acuerdo con datos del último censo, entre 2003 y 2007 la cantidad de tierra utilizada por holdings agroindustriales bajó, pero la utilización promedio por cada unidad productiva aumentó.

Como puede verse en la tabla precedente, la superficie total utilizada disminuyó, pero cada una de las explotadones aumentó su tamaño en promedio, lo que habla, nuevamente, de una concentración de tierras productivas.

En las medidas de mercado, tales como la intervención pública y las ayudas al almacenamiento privado, puede haber cierto margen para la racionalización y simplificación del régimen, y posiblemente la introducción de elementos nuevos en relación con la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria. Aunque estos mecanismos han sido las herramientas tradicionales de la PAC, las reformas posteriores han mejorado la orientación al mercado de la agricultura de la UE y la reducción de estos a medidas de seguridad, en la medida en que las acciones públicas han sido prácticamente eliminadas. Las medidas de mercado pasaron de un 92% del gasto de la PAC en 1991 al 7% en 2009.

Las políticas de desarrollo rural han permitido mejorar la sostenibilidad económica, ambiental y social del sector agrícola y las zonas rurales, pero hay fuertes llamados para integrarlas plenamente en todos los programas de manera horizontal. Un elemento nuevo en la futura política de desarrollo rural debe ser un conjunto de herramientas de gestión de riesgos para ayudar a afrontar mejor las incertidumbres del mercado y la volatilidad de los ingresos, especialmente en las unidades productivas pequeñas, que son más sensibles a estos cambios.

Consideraciones finales

La importancia en el análisis de la PAC y los mecanismos que la modifican está dada por varios aspectos, entre los que se destacan el papel que la UE juega en el mercado mundial de alimentos, la referencia que constituye esa región en cuanto a economía mundial, y el ascendente que tiene respecto de América latina.

Sin embargo, el más importante de los elementos a tener en cuenta es el modo en que se construye una política agropecuaria regional, y más específicamente, una política de subsidios. En su desarrollo, la PAC pasó de subvencionar excedentes de producción a tomar en cuenta cuestiones como la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la calidad de los productos, el medio ambiente y la viabilidad de las economías rurales.

Estas modificaciones y las que se van a aplicar desde 2013 apuntan a fomentar el comercio sin caer en subsidios que puedan constituir dumping. Como ya fue dicho más arriba, la OMC aprueba en su mayoría las prácticas de fomento de la UE.

Desde una mirada más amplia, ninguno de los países desarrollados ha dejado de fomentar o subsidiar a sus productos agropecuarios, sino que han encontrado formas de que ello no sea visto desde otros grandes actores del comercio global como una práctica desleal.

Esto es fundamental desde la perspectiva del Mercosur, tanto por las lecciones que entrega en materia de creación de políticas regionales, como por la importancia que tendrá esta política en la confección de tratados bilaterales como el que por estos días negocian ambos bloques.

No sólo es posible sino más bien resulta uno de los pilares del primer mundo la planificación estratégica respecto de qué producir, dónde y cómo. Los rubros en su relación con la geografía en la cual se desenvuelven, así como también las necesidades dadas por los mercados y las poblaciones que pujan en los mismos. Esta mirada se mantiene en la nueva PAC, tal y como siempre existió intervención desde los Estados del Primer Mundo en sus agriculturas.

Fuentes

“The Common Agricultural Policy after 2013″, documento de la Comisión Europea.

http://ec.europa.eu/agriculture/cap-post-2013/index_en.htm

Conceptos generales

http://ec.europa.eu/agriculture/faq/facts/index_es.htm

La PAC, preguntas frecuentes, documento de la BBC.

http://news.bbc.co.uk/2/hi/4407792.stm

El futuro de la PAC, documento de COPA COGECA

http://www.copa-cogeca.be/img/user/file/PAC_ BROCHURE/7400%20VERSION%20S.pdf

Eurostat

http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/eurostat/home/

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

http://www.fao.org/index_es.htm

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea

La relación comercial entre Europa y América Latina marca profundamente los últimos 500 años de historia compartida en ambas regiones. Desde la época colonial hasta nuestros días el Viejo Continente es ícono de intercambio, más allá de crisis e incursiones de nuevos actores, como Estados Unidos o más recientemente China.

La actualidad encuentra un nuevo convenio, esta vez en el marco de dos bloques. La Unión Europea y el Mercosur iniciaron las negociaciones en el año 1995, y la iniciativa del acuerdo se estableció en el año 2000. Desde entonces hasta la fecha Latinoamérica sufrió su peor crisis y se recuperó con un crecimiento económico histórico, mientras que Europa transita por estas horas la salida de una coyuntura ajustada que, muchos estiman, aún tiene coletazos que dar.

El objetivo de este informe es abarcar aquellas áreas del acuerdo en las que ambos bloques no llegaron a un arreglo, y analizar los posibles resultados y alternativas.

Para realizar este informe contamos con la colaboración de la Dirección de Negociaciones Regionales y Controversias del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.


La relación entre el Mercosur y la Unión Europea

El Mercosur es uno de los mayores productores agropecuarios del mundo y un exportador neto de commodities. la Unión Europea, en tanto, es el primer mercado para las exportaciones agrícolas del bloque sudamericano, con una participación de casi el 25%.

Brasil es el responsable del 75% de importaciones y exportaciones del Mercosur. En Europa, Alemania, Francia e Italia son los principales países que comercian con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Actualmente la UE es deficitaria en la balanza comercial agroalirnentaria entre los dos grandes bloques. El comercio se orienta principalmente hacia la exportación europea de productos industriales y manufacturados como maquinaria, químicos y equipamientos, y a la importación de productos agroalimentarios de los países latinoamericanos.

casi el 50% de las exportaciones en valor del Mercorsur a la UE son oleaginosas y tortas de oleaginosas y un 16% de productos cárnicos. Para la UE suponen más de un 77% de las importaciones de estos productos.

El destino fundamental de las importaciones europeas de productos agrícolas vegetales es la alimentación animal. la ganadería de ese continente depende en gran medida de la soja sudamericana.

De forma general, se puede decir que el Mercosur exporta a la UE principalmente productos agropecuarios primarios en grandes cantidades, mientras que la UE exporta a Mercosur sólo productos alimentarios procesados de alto valor agregado.


Puntos a favor y en contra para cada bloque

 

En el análisis de las consecuencias de la firma de un tratado de liberación comercial, debe resaltarse que el sector agropecuario del Mercosur se vería beneficiado, gracias a sus ventajas comparativas en costos y recursos naturales. Por el contrario, el sector industrial no alimentario europeo tendrá preeminencia en el intercambio.

El bloque de países sudamericanos es muy competitivo en productos corno la carne bovina, la carne de pollo, los cereales, el azúcar, el etanol y las frutas frescas. Estos sectores pueden complicar la producción local de los países europeos. Según datos oficiales presentados en informes de asociaciones europeas de productores, las pérdidas del sector agrario podrían estar entre los 3.000 y los 5.000 millones de euros anuales.

En 2009, el 82% de la carne vacuna y el 64% de la carne aviar importadas por la UE provenían de Mercosur. Aunque los productores europeos de carne se beneficiarían por los precios inferiores del trigo para alimentación animal (por las mayores importaciones), esto no compensaría la ventaja competitiva de los ganaderos en la región del Sur (en particular por las a las menores exigencias en materia de sanidad y bienestar animal, trazabilidad, medio ambiente y condiciones de trabajo).

Otro sector álgido es el de las frutas frescas, especialmente cítricos, manzanas y peras. La oferta europea en el marco del acuerdo plantea proteger estos productos.

Respecto de los granos, la situación es variada. La UE produce trigo en grandes cantidades, con lo que podría acaparar el mercado de Brasil y quitarle el market share a la Argentina. Algo similar sucedería con la cebada. La soja, por su parte, ya se exporta libremente, con lo que mantendría su actual estatus.

La estructura de costos es, en general, muy favorable a Mercosur en la producción primaria. Por eso, se podría prever un aumento de la producción de cereales, otros cultivos, productos animales y otros alimentos en todos los países del Mercosur.

En cuanto a los procesados agroalimentarios, la situación está más dividida. En algunos casos, la producción europea tiene prestigio, calidad y una estructura de costos muy favorable. Tal es el ejemplo del aceite de oliva, del que España es principal productor. Semejante potencia productiva puede perjudicar a la Argentina, en donde el sector está en desarrollo y posiblemente no alcance a cubrir las necesidades del mercado regional.

Otra situación similar se da en los enlatados, como el tomate o los duraznos. Los productores del viejo mundo recibieron onerosos subsidios durante muchos años y tienen una estructura de costos favorable y una operación amortizada. A esto se suma el prestigio que tienen esos productos, contra el cual es dificil competir. Es por eso que estos sectores pretenden que se los exceptúe del acuerdo.

Un producto que presenta varias alternativas es el vino. En precio y calidad, la Argentina es líder. Esto beneficiaría la apertura. Sin embargo, Uruguay y Brasil tienen dos realidades diferentes. El primero está reconvirtiendo su producción, que es Premium en un 20% y está creciendo. Esto no le permitiría competir. Brasil, por su parte, produce una gran cantidad de vino de calidad baja y prácticamente no tiene vinos finos. Sin embargo, la producción vitivinícola está muy arraigada a la agricultura familiar y el gobierno brasileño teme que una apertura perjudique seriamente a las pequeñas unidades productivas. Por eso quieren que sea un sector protegido.

Una tercera cuestión respecto del vino, pero que se extiende a otros productos, es el de las Denominaciones de Origen Controlado (DOC). Para la UE que éstas se respeten es fundamental, por lo que este punto será otro elemento de negociación.

En cuanto a panificados y pastas, la producción del Mercosur apunta a un público menos exquisito y de mejores precios, mientras que la de UE es más cara pero de mejor calidad.

Por todo esto, se podría prever un aumento de la producdón de cereales, otros cultivos, productos animales y alimentos procesados en todos los países del Mercosur. Mientras tanto, en los sectores de fabricación de metales, vehículos de motor, equipos de transporte y maquinaria se esperarían contracciones en respuesta a un aumento de las exportaciones de la UE.

Un informe de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) señala que estos efectos pueden cambiar a largo plazo al aumentar los incentivos para la mecanización, lo que resultaría en niveles más altos de capacitación y una disminución del empleo agrícola en Europa. La tendencia actual de cambio de agricultura de pequeña escala a otra agricultura a mayor escala más intensiva (tanto para la soja como para la producción ganadera) ha llevado a concentración de la tierra y al desplazamiento de los pequeños agricultores que, o bien han migrado a zonas urbanas o se trasladaron a zonas forestales. la liberalización comercial incrementaría los incentivos existentes para mantener esta tendencia.

Al mismo tiempo, se espera que la competencia entre agricultores por las nuevas tierras de cultivo aumente los precios del suelo y también los conflictos por la propiedad de la tierra. Los pequeños agricultores serían los perdedores de este proceso.

Con la mayor demanda de tierras y la mayor intensificación y el incremento de los monocultivos destinados a la exportación o a alimentar a una creciente cabaña ganadera se incrementará la presión sobre los recursos naturales de la zona y Podrá ocasionar una pérdida de masa forestal y de fertilidad de los suelos.

En el terreno económico, la especialización de la economía en la producción de productos agrícolas daría paso una mayor vulnerabilidad ante las fluctuaciones de mercados cada vez más grandes y volátiles.

Por otra parte, la reducción de las barreras al comercio permitirá a algunas empresas europeas ampliar sus mercados. Si esto se suma a una mayor protección de las indicaciones geográficas, los productores europeos de productos de alto valor agregado Podrían esperar ganar más cuota de mercado en el Mercosur.

Las negociaciones

El Mercosur y la Unión Europea negocian un acuerdo de libre comercio desde el 2000. Pero años antes, con el Acuerdo Marco de Cooperación firmado en 1995, se comenzó a hacer hincapié en la importancia de reforzar las relaciones políticas, económicas y comerciales entre las dos regiones.

Entonces, ambas partes afirmaron la voluntad política para establecer una asociación interregional de carácter político y económico basada en una cooperación política reforzada, en una liberalización progresiva y recíproca de todo el comercio, teniendo en cuenta la sensibilidad de ciertos productos y conforme a las reglas de la Organización Mundial del Comercio, entre otros puntos.

En 1999, los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y MERCOSUR decidieron lanzar las negociaciones de un futuro Acuerdo de Asociación Interregional. Desde entonces se realizaron más de una decena de rondas de negociaciones y otras tantas reuniones técnicas sobre temas específicos.

En 2007 la Comisión Europea y el MERCOSUR dieron a conocer un Comunicado Conjunto en el que reafirmaban su voluntad política de relanzar las negociaciones con vistas a alcanzar el Acuerdo de Asociación, aún pendiente.

El 4 de mayo de 2010 la Comisión Europea decidió reanudar las negociaciones comerciales con el Mercosur. Así, durante 2010 se realizaron diferentes reuniones y están previstos nuevos encuentros del 14 al 18 de marzo de 2011 en Bruselas (Bélgica) y del 2 al 6 de mayo de 2011 en Asunción (Paraguay).

Consideraciones finales

En una visión macroeconómica, el bloque sudamericano se vería favorecido en el sector agrícola, pero vería perjudicada a su industria. En Europa sucedería lo contrario.

El principal interés del Mercosur se centra en las oportunidades de acceso al mercado europeo, especialmente a través de productos agropecuarios, que en la actualidad están protegidos por la Política Agrícola Común de la UE. En este aspecto radican las principales concesiones que el bloque europeo deberá realizar.

las consecuencias (tanto positivas como negativas) a nivel económico, social y de medioambiente serían más fuertes para Argentina, Brasil, Uruguay Paraguay. Es por esto que los plazos y el modo en que se fije la apertura comercial, sobre todo de sectores sensibles, determinarán los beneficios del acuerdo.

De todos modos, los tiempos del acuerdo están atados a las definiciones políticas del bloque europeo en materia agropecuaria, a la marcha de la economía mundial, y a las presiones de los sectores productivos de cada región.

Fuentes

Unión Europea – Acción Externa (EEAS)

Coordinadora de Asociaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG)

Sistema de Información de Comercio de Exterior de la Organización de los Estados Americanos (SICE)

Asociación latinoamericana de Organizaciones de Promoción al Desarrollo

Reuters

Bloomberg

Ansa

Los aumentos en los precios de los alimentos

 

Las subas en los precios de los alimentos son una realidad que golpea en todo el mundo. Países de todos los tamaños, riqueza y capacidad productora están operando en los mercados mundiales para recomponer sus stocks de granos y con ello frenar las alzas, evitando con esto presiones sociales.

Durante 2010 los precios agrícolas subieron un 17%. Algunos productos como el trigo, que sufrió las sequías en Rusia y las inundaciones australianas, superaron ese porcentaje altamente.

Los precios de la comida se aceleraron en varios países de ingresos medios, en donde las personas gastan más de la mitad de su dinero en alimentos. En China, por ejemplo, entre 2009 Y 2010 los aumentos en este rubro fueron de un 7.5%, mientras que los productos no alimenticios sólo sumaron un 0.5%

En otros países, la inflación en la comida también fue una preocupación. India, Indonesia y Bangladesh sufrieron aumentos de 10.4, 13.2, Y 9.6% respectivamente, mientras que el índice inflacionario general no alcanzó el 4% en ningún caso.

Las opiniones de los especialistas están divididas. La FAO asegura que, si bien los precios de los granos como trigo y maíz bajaron respecto de 2008, se mantendrán durante la próxima década entre 15 y 40% por encima de los precios de 1997-2006. Ese porcentaje puede incluso ser superado por oleaginosas y aceites.

Sín embargo, ante la creciente demanda, dicho organismo afirma que la producción de alimentos crecerá lo suficiente como para alimentar a toda la población. Esto no despeja las preocupaciones.

El Banco Mundial, por su parte, afirma que los precios de las commodities descenderán un 8% en 2011 y un 3.7% más en 2012.

El presente informe presenta datos sobre las subas en los precios de los alimentos, sus consecuencias en la población (especialmente la más pobre) y las reacciones de distintos países e instituciones.

Los números del mercado y sus consecuencias en la población

 

El Índice de Precio de los Alimentos que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación promedió en diciembre los 215 puntos, que representan un 4% más que los guarismos de noviembre y se sitúan un punto por encima de los picos alcanzados en 2008. Los principales incrementos se registraron en azúcar, aceites y grasas. El índice de diciembre de 2010 fue un 25% mayor al del mismo mes de 2009.

El índice para los precios de cereales rozó los 238 puntos, un 6% más que en noviembre y un 39% más que en diciembre de 2009. Sin embargo, todavía se sitúa 13% por debajo del pico de junio de 2008.

Los precios internacionales del trigo, uno de los cereales más importantes de la alimentación, se mantuvieron estables en las primeras semanas de enero, después de los fuertes aumentos de diciembre. Las lluvias e inundaciones en Australia, sumadas a las condiciones de sequía en algunas zonas productoras de Estados Unidos, sostuvieron los altos precios. Si bien los valores en los mercados de referencia superan ampliamente a los de 2009, aún no alcanzan los picos de marzo de 2008.

El arroz, que había aumentado moderadamente durante los meses anteriores, experimentó una leve baja en la primera quincena de enero. Esto se debe a la recolección de la cosecha en los principales exportadores. Para los granos forrajeros, en tanto, los precios se sostuvieron altos, en parte por las sequías que experimentaron algunas zonas de Sudamérica. El maíz, por ejemplo, aumentó en Estados Unidos un 45% en comparación con el mismo período del año pasado.

Estos datos, que en principio se muestran como simples estadísticas de mercado, tienen consecuencias tangibles para la sociedad. Los precios altos de los alimentos, sumados a la desaceleración económica experimentada en muchos países durante la última crisis financiera, empujaron a otros 115 millones de personas al hambre y la pobreza.

En 2009, según la FAO, mil millones de personas padecieron hambre. Desde entonces la cifra había descendido a 925 millones. Sin embargo, la fuerte subida de precios experimentada recientemente podría traducirse en un nuevo aumento de esta cifra.

El costo de los productos alimentarios básicos sigue siendo elevado en muchos países en desarrollo, lo cual dificulta aún más la vida de los más pobres del mundo que ya dedican entre el 60 y el 80% de sus ingresos a los alimentos.

Los marcados incrementos de los precios de alimentos son el síntoma más visible de la crisis alimentaria. Sin embargo, ésta es el resultado de factores menos coyunturales que la suba general en el precio de materias primas, los desastres c1imáticos, los bajos niveles de stocks y el desarrollo de los biocombustibles. Las alzas también reflejan situaciones más estructurales como el desequilibrio en el sistema de producción y comercialización agropecuaria, que se traduce en los problemas para abastecer la creciente demanda, impulsada por factores económicos y geográficos.

Esta situación se sostiene en la falta de inversión en la agricultura, ante la incidencia de la pobreza que limita el acceso a los alimentos a gran parte de la población mundial.

En su más reciente edición del informe “Perspectivas alimentarias”, la FAO detalló que en 2010 los gastos por importación de alimentos de los países más pobres subieron en 11%. Las importaciones de alimentos significaron más de mil millones de dólares en 2010, cifra que no se experimentaba desde los precios récord de 2008. El organismo de la ONU advierte que si la producción agrícola no se incrementa, se darán fuertes incrementos en los precios de los alimentos durante 2011.

Propuestas y medidas

En 2007, la FAO ya había advertido sobre los aumentos de los alimentos y entonces lanzó su iniciativa sobre la subida de los precios de los alimentos (ISFP) con el objetivo de ayudar a los pequeños agricultores a cultivar más alimentos y aumentar sus ingresos.

Más tarde, a mediados de 2008 cuando los precios internacionales de los alimentos alcanzaron su nivel más alto en 30 años, el organismo de la ONU puso en marcha una serie de proyectos de urgencia de un año de duración con los que proporcionó a los pequeños agricultores variedades de semillas mejoradas, fertilizantes, instrumentos y asistencia técnica para ayudarles a aumentar rápidamente su producción alimentaria.

En la actualidad, hace hincapié en la necesidad de reforzar la capacidad de los agricultores pobres para resistir crisis futuras (desastres naturales, volatilidad de los mercados, crisis financieras) e impulsar la productividad agrícola de modo que contribuya a la seguridad alimentaria y nutricional a largo plazo.

En la cumbre del G8 en julio de 2009 los líderes mundiales prometieron consagrar más de 20 mil millones de dólares a la inversión en desarrollo agrícola sostenible. A principios de 2010, se estableció el Programa mundial de agricultura y seguridad alimentaria (GAFSP) -que es un fondo con múltiples donantes- aunque todavía no se alcanzó la cifra anunciada.

Este año la preocupación sigue vigente y en junio la reunión de ministros de agricultura del G20 en París tendrá como uno de sus temas principales los precios de las materias primas, agrarias y

energéticas, cuya volatilidad excesiva puede hacer peligrar el crecimiento mundial y la seguridad alimentaria.

El G20 además está presionado por esfuerzos internacionales para imponer una mayor transparencia en los mercados de materias primas y una regulación más estricta del comercio de derivados de las mismas.

Por su parte, la Comisión Estadounidense de Comercio de Futuros (US Commodities Futures Trade Comission, CFTC), órgano que regula los mercados a término, aprobó una propuesta para imponer límites comerciales que reduzcan la excesiva especulación en los mercados. La propuesta no busca establecer precios sino regular el mercado, evitando la especulación y la manipulación de los precios.

Otro país que también propuso medidas para controlar la escalada de precios es Corea del Sur. Entre los anuncios se encuentra la creación de una compañía comercializadora de granos encargada de importar alimentos. Otras medidas que serán aplicadas por el gobierno surcoreano incluyen realizar una lista de 16 productos agrícolas y de pesca de los que se generarán reservas adicionales.

El Banco Central Europeo (BCE), en tanto, también manifestó su preocupación por esta situación. Su inquietud se centró principalmente en las causas estructurales como el creciente incremento de los ingresos de la población en los mercados emergentes, que está cambiando los hábitos en la alimentación y promoviendo el consumo de productos de más valor añadido, como carnes y lácteos, y en consecuencia incrementado la demanda de maíz y soja para la alimentación animal.

Consideraciones finales

Son muchos los países que ya ímplementan medidas para detener las alzas sobre los precios de los alimentos. Los temores internacionales escalaron al G20, G77, la propia ONU y la red de Bancos Centrales del mundo.

La preocupación de la FAO, el Banco Mundial y otros foros internacionales parece centrarse en la estabilidad política. Las recomendaciones entregadas por los organismos apuntan a evitar los disturbios que varios países vivieron en 2008, asociados a la problemática alimentaria, en plena burbuja de commodities.

Sin embargo, un elemento que escapa a ese puntilloso pedido es que la amenaza de una nueva suba de alimentos vuelve a ser funcional a los capitales especulativos, ya que impulsan las cotizaciones hacia arriba a pesar de que la oferta mundial de alimentos no es escasa, sino que está mal distribuida.

El costo de mostrar grano almacenado para eliminar cualquier temor social es la especulación financiera ligada a los mercados de commodities, de la cual todos dicen querer ocuparse pero hasta acá no ha sido tocada.

En este contexto, se vuelve eje del debate la función de los estados para detener dichas subas. Los países que son importadores netos planean medidas que abarcan beneficios tributarios y aumento de la oferta, ya sea vía compras estatales o agricultura dislocada.

Para las naciones exportadoras, como la Argentina, se presenta la posibilidad de impulsar sus economías, sin perder de vista los precios internos de los alimentos.

Fuentes

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

http://www.fao.org/indexes.htm

Reuters

http://wvvw.reuters.com/

Bloomberg

http://www.bloomberg.com/

EFE

http://www.efe.com/

Panorama agropecuario de Turquía

El presente informe describe el sector agropecuario turco, sus principales producciones y exportaciones y el rol de la Junta Nacional de Granos.

La ubicación euroasíática de Turquía resulta estratégica desde el punto de vista político y económico. Si bien su economía no está dominada por el sector agropecuario -en 2007 representaba el 8.9% del PBI¬su participación en el mercado internacional de granos es destacable, sobre todo en trigo, girasol y cebada.

La Junta Nacional de Granos de Turquía (TMO) tiene una marcada partidpación en la producción y comercialízacíón. Sus fundones alcanzan desde el almacenamiento hasta las compras y ventas tanto en el mercado interno como externo, pasando por el control de precios y los servicios de consultoría.

El análisis del sector agropecuario turco y de la intervención del Estado en el mismo permite conocer estrategias de gestión pública en las diferentes cadenas productivas, que tienen consecuencias tanto para los productores como para los consumidores de alimentos.

Para realizar este informe se utilizaron datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Gobiemo turco, entre otros.

El sector agropecuario turco

A nivel local, su principal producción agropecuaria es el trigo. La remolacha azucarera, la leche y algunas frutas y verduras también sobresalen.

Principales producciones agropecuarias (en toneladas)

Entre sus exportaciones más importantes, se destaca la harina de trigo, junto con frutas y verduras, como los tomates, limones, mandarinas, pasas, papas, etc.

Principales exportaciones agropecuarias (en toneladas)

A pesar de ser el grano más obtenido en Turquía, el trigo también es el producto agropecuario más importado. Otros como la soja, el maíz y el girasol también acaparan gran parte de las compras al exterior.

Principales importaciones agropecuarias (en toneladas)

Junta Nacional de Granos

Fundada en 1938, es una empresa estatal autónoma y de responsabilidad limitada, perteneciente al Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales.

La destrucción de las instalaciones industriales después de la Primera Guerra Mundial hizo que muchos países se volcaran hacia la agricultura. Así, la producción y los stocks de trigo comenzaron a crecer, generando más competencia y caídas en los precios. Entonces, el Gobierno turco autorizó al Banco de Agricultura a partícípar de la comercialízación, controlando los stocks.

Ante la posibilidad de una nueva guerra y la mayor dimensión de la producción de trigo, fue necesaria la formación de la Junta Nacional de Granos (TMO). Se creó con los objetivos de estabilizar los precios del trigo, regular la industria, ímportar o exportar cuando fuera necesario, monitorear los movimientos del mercado mundial y establecer molinos y lugares de almacenamiento, entre otros.

Al control sobre el trigo, luego se sumaron la cebada, el maíz, el arroz, aceites y otros productos agropecuarios.

La estructura rural de la TMO está formada por sucursales y agencias. También cuenta con equipos e instalaciones temporales, que entran en funcionamiento durante la época de mayor actividad. Además, tiene convenios con diferentes actores del mercado, como las bolsas.

Las más importantes tareas realizadas por la Junta están relacionadas a la comercialízación. En este sentido, se encarga de comprar y vender productos en el mercado interno, a precios que aseguren la estabilidad, regulando los niveles de stocks. En caso de necesidad, también adquiere productos de otros mercados. Y, al mismo tiempo, promocíona en el extranjero las mercaderías locales, para vender1as al exterior.

Además, anuncia los precios, que tienen el objetivo de mantener cierta estabilidad y evitar las grandes subas que afectan a los consumidores y las bajas drásticas que perjudican a los productores.

Así, durante 2009, las compras de grano de TMO totalizaron 5.336.772 toneladas, mientras que las importaciones fueron por 229.402 toneladas y las exportaciones, por 814.110 toneladas.

Por otra parte, TMO realiza tareas relacionadas a la cadena de producción, como la conservación, secado y limpieza de los granos. Otros factores en los que participa son el almacenamiento y los ínsumos, pues construye silos y provee maquinarias. Para esto, evalúa la cantidad y capacidad de los materiales y maquinarias disponibles. En la actualidad, posee una capacidad total de almacenamiento de 4.110.000 toneladas.

La investigación es otra de sus labores de importancia. Observa y analiza la producción mundial de cereales y los movimientos de mercado, para hacer todo tipo de publicaciones sobre el tema. Además, brinda servicios de consultoria, orientando especialmente a los pequeños y medianos establecimientos en aspectos técnicos, administrativos y comerciales. En cuanto a la capacitación, ofrece programas de desarrollo para la mano de obra y el fomento del empleo.

Algunas de estas funciones requieren el establecimiento de empresas, uniones o cooperativas con actores privados del sector.

Consideraciones finales

Cuando se mira al exterior para evaluar a grandes potencias agroalimentarias suele excluirse del análisis a Turquía. Si bien los ejemplos más tradicionales -como Australia, Canadá o Estados Unidos- no deben dejar de ser tenidos en cuenta, el estudio de otros países puede ser de gran utilidad, sobre todo cuando en ellos se aplican políticas efectivas de regulación del mercado, como es el caso.

A pesar de que el sector agropecuario no es el más fuerte de su economía y de que su superficie total es de menos de 800.000 km2, Turquía se destaca entre los principales productores mundiales de granos, ocupando lugares destacados en los rankings de producción de trigo, cebada, girasol y avena.

Pero más allá de los números y las cantidades obtenidas, resulta interesante el modo en que el Estado partícipa de la producción y comercialización. En un contexto internacional en el que cada vez. más se fomenta desde los organismos internacionales como OMC o FMI la liberación de los mercados, es fácil que entidades como la Junta Nacional de Granos vean recortadas sus fundones.

Sin embargo, como se explicó en informes anteriores, el mercado agroalimentario no puede ser regulado con las mismas normas que cualquier otro, porque de él depende la alimentación de la población. Así, las amplias fundones del TMO no deben ser evaluadas como restrictivas para el sector, sino como un intento de lograr mayor equidad y de defender a los distintos eslabones de la cadena y, especialmente, a los consumidores.

Panorama del hambre y las respuestas que da el mundo

La problemática mundial del hambre atraviesa diversas áreas de la vida cotidiana. Se trata de una situación que despierta reacciones que exceden el análisis técnico y que son entendibles, dado que conllevan una realidad ética inaceptable, que le quita la vida a miles de millones de personas y que tiene una solución compleja pero visible.

El objetivo principal de este informe es hacer centro en la incidencia de la desnutrición en la población agropecuaria. Anteriores análisis de este Observatorio mencionaron que la mayoría de las personas en situación de pobreza viven en el entorno rural. En esta oportunidad se explora la relación entre la producción agrícola, el mercado de alimentos y la falta de comida en el mundo, y cómo la modificación de esa relación guarda una posible solución a la problemática.

También analiza la forma en la que las entidades internacionales (FAO, BM) participan en la solución del problema, y la importancia de revalorizar conceptos como el de la soberanía alimentaría, entre otros.

El derecho a la alimentación

El derecho a la alimentación es un derecho incluyente. No es simplemente un derecho a una ración mínima de calorías, proteínas y otros elementos nutritivos concretos. Es un derecho a todos los elementos nutritivos que una persona necesita para vivir una vida sana y activa, y a los medios para tener acceso a ellos.

Según la ONU, es el derecho a tener acceso, de manera regular, permanente y libre, sea directamente, sea mediante compra en dinero, a una alimentación cuantitativa y cualitativamente adecuada y suficiente, que corresponda a las tradiciones culturales de la población a que pertenece el consumidor y que garantice una vida psíquica y física, individual y colectiva, libre de angustias, satisfactoria y digna.

La disponibilidad requiere que, por una parte, la alimentación se pueda obtener de recursos naturales ya sea mediante la producción de alimentos, el cultivo de la tierra y la ganaderia, o mediante otra forma de obtener el alimento, como la pesca, la caza o la recolección. Por otra parte, significa que los alimentos deben estar disponibles para su venta en mercados y comercios.

La accesibilidad requiere que esté garantizado el acceso económico y físico a la alimentación. La accesibilidad económica significa que los alimentos deben estar al alcance de las personas desde el punto de vista económico. Las personas deben estar en condiciones de permitirse la adquisición de alimentos para tener una dieta adecuada sin comprometer en modo alguno otras necesidades básicas, como las matrículas escolares, los medicamentos o el alquiler. Por accesibilidad física se entiende que los alimentos deben estar accesibles a todos, induidos los individuos físicamente vulnerables, como los niños, los enfermos, las personas con discapacidad o las personas de edad, a quienes puede resultar difícil salir para obtener alimentos. Debe garantizarse además el derecho a la alimentación para las personas que se hallen en zonas remotas y a las víctimas de conflictos armados o desastres naturales, así como a los prisioneros.

Por alimento adecuado se entiende que la alimentación debe satisfacer las necesidades de dieta teniendo en cuenta la edad de la persona, sus condiciones de vida, salud, ocupación, sexo, etc. La alimentación con gran densidad de energía y escaso valor nutritivo, que puede contribuir a la obesidad y otras enfermedades, podria ser un ejemplo de alimentación inadecuada. Los alimentos deben ser seguros para el consumo humano y estar libres de sustancias nocivas, como los contaminantes de los procesos industriales o agricolas, íncluidos los residuos de los plaguicidas, las hormonas o las drogas veterinarias. La alimentación adecuada debe ser además culturalmente aceptable. Por ejemplo, la ayuda que contiene alimentos que desde el punto de vista religioso o cultural están prohibidos a quienes los reciben o no se ajustan a sus hábitos de comida no sería culturalmente aceptable.

Panorama del hambre en el mundo

Quienes no consumen suficientes alimentos todos los días padecen debilidad, cansancio, dificultad para concentrarse y hasta enfermedades por el hambre. Ésta puede causar daños irreparables en la salud cuando no se reciben todas las vitaminas y los minerales necesarios para que el organismo funcione bien. Cuando el hambre es extrema, el cuerpo comienza a alimentarse de su propia grasa y tejidos, lo que conduce a la inanición y a la muerte.

En la actualidad, en el mundo se produce un total de alimentos que alcanzaría para dar comida sana a toda la población. Es decir, el problema no es la cantidad sino el modo en que se distribuye el alimento. Influyen también otros factores como las catástrofes naturales.

Las principales causas del hambre son los conflictos territoriales y guerras, la dificultad de acceso a la tierra, las diferencias de género, el mal uso de los recursos naturales, la corrupción y los efectos de las políticas macroeconómicas, entre otros.

Los países en desarrollo tienen el 98% de la población subnutrida del mundo. Dos terceras partes de la misma viven en apenas siete países (Bangladesh, China, República Democrática del Congo, Etiopía, India, Indonesia y Pakístán) y más del 40% vive tan sólo en China y la India. La región con más personas subnutridas es Asia y el Pacífico, mientras que la proporción de personas subnutridas es más elevada en el África subsahariana, con un 30%.

La FAO estima que en 2010 hay un total de 925 millones de personas subnutridas, en comparación con los 1023 millones que había en 2009. Son cifras más elevadas que las anteriores a la crisis económica de 2008 y 2009, Y más altas que el nivel de cuando los dirigentes decidieron, en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, reducir a la mitad el número de personas que pasan hambre.

La disminución respecto de 2009 se puede atribuir en gran parte a un entorno económico más favorable -en particular en los países en desarrollo- y a la caída tanto de los precios internacionales como de los precios internos de los alimentos desde 2008. Sin embargo, esta tendencia a la baja se está revirtiendo, y puede provocar dificultades adicionales en la lucha para reducir el hambre.

La producción de alimentos se deberá incrementar en un 70 % para alimentar a una población de 9.000 millones de personas en 2050. A la vista del fracaso que se obtuvo hasta ahora en reducir la desnutrición, puede decirse que ese aumento será imposible de conseguir si se mantiene el statu quo.

Debido a la escasez de tierras, los agricultores se verán obligados a obtener un mayor rendimiento en lugar de expandir sus explotaciones. Es aquí donde aparece un elemento fundamental, relacionado con los pequeños agricultores.

Estos, que suponen alrededor de 2500 millones de personas (más de un tercio de la población mundial) serán clave para producir la cantidad necesaria de comida. Para eso es preciso fomentar su futura contribución a la producción de alimentos, que -como consecuencia- también los ayudaría a salir de la pobreza y la malnutrición.

Por otra parte, la producción alimentaria intensificada supone un aumento de la dependencia con respecto a los plaguicidas y fertilizantes y un uso excesivo del agua, lo que puede degradar los suelos y los recursos hídricos. La cantidad de alimentos requerida para cubrir las necesidades de 9000 millones de personas no se podrá producir sin fertilizantes minerales. Aún así, estos se deberían utilizar con prudencia a fin de reducir los costos de producción y las repercusiones medioambientales.

Las crisis y el hambre

Los países en crisis prolongada requieren una atención especial. Estos se caracterizan por conflictos duraderos o recurrentes y por una capacidad a menudo limitada o reducida para responder a ellos, lo que agrava los problemas relativos a la inseguridad alimentaria.

Para mejorar la seguridad alimentaria en dicho contexto es necesario ir más allá de las respuestas a corto plazo con el fin de proteger y fomentar los medios de subsistencia de la población a largo plazo.

Las personas que viven en crisis prolongadas a menudo se ven forzadas a realizar ajustes más radicales en su modo de vida, que requieren respuestas a largo plazo. Esta interrupción de los medios de subsistencia tradicionales y los mecanismos de resistencia tiene diferentes implicaciones para los hombres y las mujeres.

Las crisis prolongadas, provocadas por el ser humano o por repetidas catástrofes naturales, suelen perjudicar a las instituciones necesarias para contener la crisis y fomentar la recuperación. Las instituciones locales suelen mantenerse o emerger para cubrir vacíos cruciales cuando las instituciones nacionales fracasan y podrían desempeñar un papel clave en los esfuerzos dirigidos a solucionar las crisis prolongadas, pero suelen ser ignoradas por los actores externos.

Los medios de subsistencia agrícolas y rurales son claves para los grupos más afectados por este tipo de coyunturas. La agricultura representa un tercio del producto interno bruto de los países en crisis prolongada y dos tercios de su empleo. No obstante, la agricultura solamente recibe el 4 % de la asistencia humanitaria destinada a dichos países y el 3 % de la asistencia para el desarrollo.

El sistema actual de ayuda emplea la asistencia humanitaria para respaldar los esfuerzos a corto plazo dirigidos a abordar los efectos inmediatos de la crisis, y la asistencia para el desarrollo en intervenciones a largo plazo dirigidas a abordar las causas subyacentes. Los ámbitos de intervención importantes en crisis prolongadas, como la protección sodal y la reducción del riesgo, suelen estar financiados deficientemente. En general, el reparto de ayuda en situaciones de crisis prolongada se ve condicionado por unas estructuras débiles.

Respuestas políticas

Las entidades internacionales y consultoras especializadas coinciden en señalar que es necesario ir más allá de las políticas a corto plazo. Tanto FAO como el BM y otras entidades de ayuda internacional plantean la necesidad de programas estructurales como la única solución duradera del problema. Sin embargo, en los hechos los planes humanitarios siguen atados a la contingencia.

El caso de África es paradigmático. Desde mediados de la década de los ’80, el promedio de emergencias alimentarias anuales en dicho continente se ha triplicado. Este fracaso es consecuencia de la forma en que se encara la asistencia. La ayuda de emergencia salva vidas, pero no ofrece soluciones permanentes y, en el peor de los casos, puede incluso exacerbar la inseguridad alimentaria. Este hecho es de sobra conocido. Sin embargo, el gasto en ayuda humanitaria se ha incrementado considerablemente, mientras que el fomento para la producción agrícola en África Subsahariana experimentó un descenso del 43% entre 1992 y 2002.

Con frecuencia la ayuda es poca, llega demasiado tarde, y se distribuye de modo desigual y antojadizo. Muchas veces, el momento elegido para la respuesta humanitaria y la escala de ésta tienen más que ver con intereses políticos y con la atención generada por los medios de comunicación que con necesidades humanitarias objetivamente valoradas. Y además el tipo de ayuda suele ser inadecuado.

El 70% de la ayuda alimentaria que distribuye Naciones Unidas consiste en productos procedentes del mundo desarrollado. Esto no es positivo. La ayuda alimentaria no debe servir como instrumento para apoyar a los agricultores de los países rícos. Cuando el hambre es el resultado de la falta de acceso a los alimentos como consecuencia de la pobreza, y no de una escasez de alimentos, la ayuda en forma de dinero, respaldada por medidas para recuperar los medios de vida, puede ser una respuesta más apropiada, más rápida y menos costosa.

Lo antedicho no significa que deba abandonarse la ayuda de emergencia como plan de acción. Está daro que la coyuntura no puede ignorarse. Pero al desconocer los objetivos de largo plazo y ocuparse solamente del hambre hoy, se perpetúa la situación en lugar de encaminarla hacia una resolución.

No existen recetas para una política agraria efectiva. Ésta debe determinarse país por país, mediante un proceso consultivo en el que participen los gobiernos, la sociedad civil, los donantes, y los propios productores agrícolas. Sin embargo, un ingrediente fundamental debe ser la inversión adecuada a largo plazo en programas de desarrollo e infraestructuras rurales, incluyendo el apoyo a organizaciones que representen a los grupos más marginados. Una importante lección que se extrae de las imperfectas reformas del mercado introducidas a partir de la década de los 80 por el FMI y el Banco Mundial, respaldadas por los principales donantes, es la de que los mercados rurales por sí solos no pueden proporcionar seguridad alimentaria. Es necesaria también la acción estatal. Es necesario que se multipliquen los esfuerzos para mejorar la calidad de la intervención de los gobiernos, la cual con demasiada frecuencia ha ido unida a la corrupción y a una capacidad institucional débil.

Consideraciones finales

El hambre como fenómeno socioeconómico encierra diversas dimensiones de análisis. A su vez, el desarrollo de estas dimensiones se ve condicionado por un dato abrumador: casi mil millones de personas tienen hambre. Paradójicamente, la mayoría de ellas “vive” de producir alimentos, en ámbitos rurales y con empleos relacionados a la agricultura, o bien en pequeños emprendimientos familiares.

Aquí, un primer elemento de cambio. El impulso a estos sectores es clave para el problema, porque el crecimiento de estas unidades productivas contribuye, tanto a la superación de la pobreza de cada una, como al mejoramiento de la situación general.

Esta es la crítica que se le hace a instituciones como FAO o el BM. La incapacidad para alcanzar los estándares que ellas mismas habían declarado está motivada, a entender de muchos, en el aumento de las respuestas de contingencia, y la disminución de programas a largo plazo. Asimismo no lograron que se respeten las condiciones para garantizar el uso adecuado y con una completa rendición de cuentas de préstamos y ayuda.

El desafío principal para América Latina es precisamente equiparar un modelo productivo primario en el cual los alimentos son una fuente de divisas para las economías nacionales con la real distribución de la riqueza, empezando por resolver la pobreza y el hambre.

Cumplir con este desafío va a colaborar con la instauración del concepto de Soberanía Alimentaria, en el que cada país puede abastecerse de alimentos de acuerdo con sus necesidades nutricionales, económicas, culturales y sociales, de acuerdo con políticas propias.

Fuentes

Organizadón de las Naciones Unidas (ONU)

http://www.un.org/es/

Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

http://www.fao.org/index_es.htm

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAl)

http://www.eclac.org/

Oxfam

http://www.oxfam.org/es

Banco Mundial (BM)

http://www.worldbank.org/

Panorama agropecuario de Brasil (Parte 2)


Brasil es uno de los principales productores mundiales de alimentos y su participación en los mercados de commodities es cada vez mayor. Considerado como uno de los países más influyentes en la economía, encuentra en el sector agropecuarlo uno de los pilares de su desarrollo.

A las características naturales que le otorgan una posición privilegiada para la producción de materias primas, se suma la decisión política de apoyar al sector para lograr un mayor valor agregado, la inserción en los mercados internacionales y el desarrollo de quienes trabajan y participan de las distintas cadenas productivas.

El Gobierno de Brasil elabora, desde la década del/gO, un Plan Agrícola Pecuario (PAP) para cada ciclo, que incluye las principales medidas y programas destinados al sector. Cada año, la mayoría de los proyectos se mantienen, con modificaciones o no, mientras que otros nuevos son sumados.

El objetivo de este informe es describir dichas políticas, haciendo hincapié en el PAP para el ciclo 2010/2011. Este análisis se complementa con el informe publicado la semana anterior, sobre las características de la producción y comercialización agropecuaria brasileña.

Políticas agropecuarias brasileñas

En 2005, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento brasileño (MAPA, por sus siglas en portugués) comenzó a definir las políticas relativas al sector que implementaría durante la siguiente década. Así, al año siguiente dio a conocer su Plan Estratégico 2006-2015. En éste se definen objetivos y se marcan pautas sobre cómo será el cumplimiento de los mismos.

El planteo de las medidas se enmarca en un análisis del contexto internacional, teniendo en cuenta cambios mundiales como el crecimiento continuo de la población, la urbanización, los cambios en los hábitos alimenticios, el consumo más exigente, la necesidad de producir de manera sustentable y de lograr la seguridad alimentaria, el desarrollo tecnológico y la disponibilidad de recursos naturales.

Por otra parte, propone el desarrollo del sector agropecuario como un medio para generar empleos, potenciar la renta en las áreas rurales, aumentar la recaudación fiscal y alcanzar el superávit de la balanza comercial.

Otros aspectos que destaca como estratégicos son la generación y difusión de información, el estímulo al agregado de valor, la integración de las cadenas productivas y la interacción del sector público con los privados.

A su vez, existen planes plurianuales y otros pensados para cada ciclo. En cada uno se van reformulando o actualizando los programas, pero siempre dentro de los objetivos que fueron estipulados a largo plazo.

Según el MAPA, el PAP para la campaña 2010/2011 hará hincapié en los medianos productores, aunque no descuidará las necesidades de los grandes y pequeños. Además, se refuerzan las medidas destinadas a aumentar la producción, respetando el medio ambiente. Por ejemplo, se creó el programa de Agricultura de Bajo Carbono (ABC), que financia la producción rural comprometida con la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero. Otra acción que sobresale es el estímulo a los productores para la construcción de dispositivos de almacenamiento, con el objetivo de fortalecer su capacidad de decisión en el mercado.

Los objetivos que se enumeran para este ciclo son:

  • Aumentar el volumen de los recursos para los créditos rurales.
  • Mejorar la liquidez y reducir los costos financieros para el productor. Apoyar la comercialización.
  • Ampliar la cobertura del seguro rural.
  • Reforzar el apoyo a los medianos productores.
  • Estimular el desarrollo sustentable.
  • Incentivar las Buenas Prácticas Agrícolas y Pecuarias.
  • Ampliar la capacidad de almacenamiento de los productores.
  • Fortalecer las cooperativas.
  • Apoyar la producáón de biocombustibles.

Crédito rural

En este ciclo se destinarán 100 mil millones de reales para la agricultura comercial. Esa cifra representa un aumento del 8% en comparación a la anterior campaña.

Los financiamientos concedidos pasaron de los 30 mil millones de reales en 2003 a los 100 mil millones de 2010/2011, que representan un récord histórico.

Entre las principales medidas que apuntan a financiar la actividad se encuentran los siguientes programas:

Agricultura de Bajo Carbono (ABe)

Para este nuevo proqrarna se destinan 2 mil millones de reales, con el objetivo de financiar las Buenas Prácticas Agrícolas y Pecuarias, que ayudan a mitigar la emisión de gases del efecto invernadero. La tasa de interés es del 5.5% anual y el plazo del financiamiento es de hasta 12 años.

Produsa

El programa de Incentivo a la Producción Sustentable del Agronegocio busca estimular la recuperación de las tierras destinadas a la agricultura, cuyo rendimiento disminuyó por el deterioro del suelo. Los recursos son de mil millones de reales. La tasa de interés es del 5.75% anual y el plazo del financiamiento es de hasta 12 años.

Pronamp

Con un presupuesto de 5.650 millones de reales, el Programa Nacional de Apoyo al Mediano Productor Rural, ofrece financiamiento con intereses que van desde el 6.25% al 7.5% anual.

Moderinfra

Para que se amplíe la capacidad de almacenamiento en las unidades productivas, el Programa de Incentivo al Riego y al Almacenamiento cuenta con un presupuesto de mil millones de reales. El interés es de 6.75% anual.

Prodecoop

El Programa de Desarrollo Cooperativo para el Agregado de Valor a la Producción Agropecuaria apunta a aumentar la competitividad de las cooperativas agropecuarias, mediante la modemización de sus sistemas productivos y de comercialización. Tiene un volumen de recursos de 2 mil millones de reales y el interés es del 6.75% anual.

Procap-Agro

El Programa de Capitalización de Cooperativas Agropecuarias  tiene como meta la recuperación o reestructuración patrimonial. Cuenta con recursos por 2 mil millones de reales.

Propflora

El Programa de Siembra y Recuperación de las Forestas financia la implantación forestal y la recomposición de las áreas de preservación, con un interés anual del 6.75% y un plazo de hasta 15 años.

Por otra parte, el MAPA destaca la creación de instrumentos privados de financiamiento, llamados títulos de crédito del agronegocio, como el Certificado de Depósito Agropecuario y Warrant Agropecuario (CDA/WA), Cartas de Crédito del Agronegocio (LCA) y Certificado de Derechos de Crédito del Agronegocio (COCA), entre otros.

El alcance de estos instrumentos se puede constatar en el volumen de operaciones realizadas desde su creación hace 5 años: se distribuyeron, en un total acumulado de 238 mil millones de reales, 59.196 títulos registrados en BM&F Bovespa y Cetip, entidad encargada de la custodia de los instrumentos financieros.

Apoyo a la comercialización

Para garantizar los precios mínimos a los productores, se dispuso un aporte presupuestario de 5.200 millones de reales, que permitirán la aplicación de los instrumentos de equilibrio de precios y de adquisición directa a los productores, además de la oferta de contratos públicos y privados de opciones.

Precios mínimos

Ante la estabilidad econormca relativa de este período, los valores de los precios rmrurnos se mantienen, garantizando a los productores precios ajustados a los costos variables de los cultivos. Esta política alcanza a cultivos como algodón, ajo, acaí, maní, arroz, café, caucho natural, harina de mandioca, porotos, guaraná, maíz, soja, sorgo, uva, avena, cebada, girasol y fibra de palma, entre otros.

Gestión del riesgo rural

Otro factor que tienen en cuenta las políticas agropecuarias brasileñas son los’ factores de riesgo a los que está sujeta la actividad, como los fenómenos climáticos.

El programa de zonificación agrícola del riesgo climático, instituido en 2005, tiene el objetivo de orientar a los productores, agentes financieros y aseguradoras sobre la mejor época de siembra y la tecnología necesaria para evitar eventuales adversidades climáticas. También se indican los cultivos que mejor se adaptan a las diversas regiones brasileñas. En la actualidad son 40 los cultivos estudiados, beneficiando a 23 estados y el Distrito Federal. Estos análisis son revisados periódicamente, mientras se van agregando nuevos cultivos al estudio. Últimamente, se ha dado prioridad a aquellos relacionados a la producción de biocombustibles.

El programa de Subvención del Seguro Rural (PSR), en tanto, permitió ampliar la oferta del seguro rural a todas las regiones productoras, beneficiando a 76 cultivos en 18 estados. Al pagar parte del seguro, el Gobierno incentiva a los productores a contratar esa modalidad de garantía para su actividad. Con la contratación del seguro, los productores son indemnizados por las pérdidas causadas por tormentas, incendios y otros accidentes establecidos en las pólizas, contando con los recursos para retomar sus actividades en la siguiente cosecha.

Desde su creación, el programa benefició a 145 mil productores, garantizando capitales de 23.300 millones de reales, con cobertura para un área cercana a los 16 millones de hectáreas.

Medidas de Infraestructura

El avance alcanzado por la agricultura exige también el desarrollo de la infraestructura disponible. En ese sentido, el Gobierno brasileño está invirtiendo en la construcción de rutas, vías férreas e hidrovías. Los emprendimientos están contemplados en el Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC).

Medidas sectoriales

El PAP alcanza además políticas para determinadas producciones, como el sector frutihortícola, las plantaciones forestales, el café, los biocombustibles, los fertilizantes y el cacao.

Comercio internacional

En los últimos ocho años, las negociaciones internacionales experimentaron un importante crecimiento. La agenda externa brasileña se volvió más proactiva, a partir de misiones frecuentes y estratégicas, organizadas por el Ministerio de Agricultura. Así, se negocio la apertura a mercados, como Corea del Sur y China para carne aviar o Vietnam para came porcina.

Fuentes oficiales indican que la producción brasileña logró destacarse a nivel internacional en gran medida gracias a las acciones de promoción comercial. El MAPA, con la participación del sector exportador, organizó la asistencia a diversas ferias y eventos del sector en Asia, Medio Oriente y Europa. En tanto, varios países de África aparecen como otros mercados con los cuales reforzar las relaciones comerciales, revalorizando la condición de ex colonias portuguesas que los une.

Sin embargo, no hay que dejar de tener en cuenta que Brasil también se ve beneficiado por el crecimiento de la demanda mundial de alimentos, el aumento de la población y el consumo cada vez más exigente.

Seguridad alimentaria

En el año 2003, se creó el programa Hambre Cero, cuyo objetivo es desarrollar acciones que aumenten el acceso a la alímentación de las personas con bajos ingresos, ayudadas por la recuperación del salario mínimo y del empleo y por el fortalecimiento de la agricultura familiar.

Los indicadores sociales y nutricionales mejoraron significativamente en los últimos años con la disminución de la pobreza, pero aún se mantiene una importante desigualdad de renta. Todavía es alto el porcentaje de hogares en condiciones de inseguridad alimentaria.

Otras dos medidas que actúan para lograr la seguridad alimentaria son el Programa de Adquisición de Alimentos de la Agricultura Familiar, en el que el gobierno compra productos de agricultores familiares, y el Programa Nacional de Alimentación Escolar, con el objetivo de establecer la alimentación escolar como un derecho de los alumnos. A éste último se dirigen parte de los alimentos adquiridos a los agricultores familiares.

Consideraciones finales

Al igual que en otros análisis realizados por este Observatorio respecto de planes agropecuarios integrales, el objetivo está más relacionado con la existencia de un proyecto a largo plazo que con las medidas tomadas de por sí.

Más allá de que existen diferencias y pujas en el mercado brasileño como en el argentino, el plan permite que esas disputas estén en marcadas dentro de los mismos objetivos, o al menos con un acuerdo marco que las organice.

Las metas se traducen en incentivos a la producción alimentaria, con seguridad para la cadena productiva, desde la semilla hasta la industria. Las compras directas, los precios mínimos y los créditos blandos son algunas de las herramientas que Brasil utiliza desde hace tiempo en este sentido.

Estos incentivos se traducen en respeto por la producción local, lo que a su vez facilita el acceso a alimentos por parte de la población en general.

De esta manera se pueden conjugar cuestiones relativas a la seguridad alimentaría y la distribución igualitaria de la comida y también a la rentabilidad y la viabilidad de la producción alimenticia, objetivos que suelen presentarse como antagónicos. Al mismo tiempo, estas políticas entregan una imagen confiable hacía el mercado exterior

Fuentes

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento brasileño (MAPA)

http://www.agricultura.gov.br/

Consejo Nacional de Seguridad Alimentaría y Nutricional (CON SEA)

http://www.planalto.gov.br/consea/exec/index.cfm

Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa)

http://www.embrapa.br/

Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab)

http://www.conab.gov.br/

Organización de las Naciones Unídas para la Agricultura y la Alimentación

http://www.fao.org/índexes.htm

Panorama agropecuario de Brasil (Parte 1)

En el escenario económico y político actual, Brasil ostenta un rol protagóníco. Su disponibilídad de recursos naturales y la gestión sociopoJítica y económica de los mismos, sumados a su población de más de 190 millones de habitantes, lo ubican como uno de los países considerados motores de la nueva economía global. No en vano forma junto con Rusia, India y China el grupo BRIC, que reúne a dichas naciones por su avance y proyecciones futuras. 810 queda plasmado en el crecimiento de la participación en el comercio internacional y de sus respectivos PBI durante los últimos años.

Cuando el mundo intenta dejar atrás la crisis y el empuje de los países en desarrollo se vuelve estratégico para Iograrlo, Brasil tiene cada vez más poder en las relaciones internacionales. Su peso es fuerte para Latinoaméríca y el Mercosur en particular. Para la Argentina, por ejemplo, representa al mayor socio comercial.

En lo que respecta al sector agropecuario, es uno de los actores que define la dinámica global del comercío de diversos productos, como la soía y la carne aviar y bovina. En un contexto de crecimiento de la población y la demanda de alimentos, Brasil se sabe potencia agroalimentaria y define políticas para reforzar este papel.

El objetivo de este informe es describir las características de la producción y comercialización agropecuaría brasileña, así como su participación en los mercados internacionales. En una segunda entrega, que se publicará la próxima semana, se profundizará en las políticas que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento brasileño define en su plan para 2010/2011.

El sector agropecuario brasileño

Para Brasil, el sector agroalímentarío es uno de los pilares de su economía: representa el 25% del PBI y genera un tercio de los empleos. En 2009, la producción agropecuaria constituyó el 42% de las exportaciones totales, con 64.700 millones de dólares.

Según datos de Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de ese país (MAPA, por sus siglas en portugués), la cosecha del ciclo 2010/2011 podría alcanzar los 147,9 millones de toneladas de granos, si las condiciones climáticas son favorables.

Además, es líder mundial en produccíón de azúcar, café en granos, jugo de naranja, saja, carne bovina, tabaco y etanol. Esto lo ubica como uno de los principales productores agroalimentarios.

El Gobierno brasileño afirma también que logró el autoabastecimíento de todos los productos de la canasta básica, con excepción del trigo, que es importado prinCipalmente desde la Argentina.


Principales producciones agropecuarias

Según datos del MAPA, en 2003 el área cultivada ocupaba 40 millones de hectáreas, mientras que en 2010 alcanzó los 47 millones. Esta expansión se vio acompañada por un mayor rendimiento. Por eso, aunque la cantidad de hectáreas se mantendría estable en la próxima campaña, la cantidad de granos obtenida igual aumentaría.

Comercio

En los últimos ocho años las exportaciones agropecuarias brasileñas crecieron un 111%, pasando de 30.650 millones de dólares en 2003 a 64.780 millones de dólares en 2009.

Además, en 2010 se registró un record en las ventas externas del sector, con 76.400 millones de dólares, que representan un incremento del 18% en relación a 2009. las importaciones, en tanto, también mostraron una suba, desde los 9.900 millones de dólares hasta los 13.400 millones de dólares. Así, el superávit de la balanza comercial alcanzó los 63.000 millones de dólares. Este saldo es tres veces superior al superávit comercial total brasileño, que fue de 20.000 millones.

En cuanto a la participación del sector agropecuario en las exportaciones totales, ésta se ubicó en el 37,9%, mientras que en 2009 había sido del 42,5%. El MAPA explica que esta disminución se debió a la recuperación de las ventas de productos provenientes de otros sectores, que años anteriores se habían visto más perjudicados por la crisis internacional desatada en 2008.

 

Evolución de las exportaciones agropecuarias

Como se puede ver en el gráfico precedente, el desarrollo de las exportaciones fue exponencial. El MAPA espera que en 2011 alcancen los 85.000 millones de dólares.

La soja es el principal producto del sector agropecuario exportado por Brasil, pues significa el 22% de las ventas. Por otra parte, durante 2010 se evidenció una expansión en los ingresos por exportaciones de azúcar y etanol, responsables del 18% de las exportaciones. las carnes, por su parte, quedaron en tercer lugar con el 17,8%.


Principales exportaciones agropecuarias

Además, Brasil es uno de los mayores exportadores mundiales del complejo sojero, de carnes, de azúcar y de productos forestales.

En 2002 Brasil tenía una participación del 4,6% en el comercio agrícola mundial. Desde entonces, ese porcentaje fue aumentando hasta alcanzar el 6,8% del 2010.

En lo que respecta a mercados compradores, durante 2010 Asia se consolidó como el principal destino. Dicho continente absorbe el 30,1 % de todas las exportaciones de productos brasileños. La Unión Europea es el segundo destino en importancia, mientras que Medio Oriente ocupa el tercer lugar.

Destino de las exportaciones agropecuarias

Si se tienen en cuenta los destinos por países, China aparece como el mayor comprador de productos agropecuarios brasileños. También se destacan los Países Bajos y Estados Unidos. Por otra parte, tuvieron un crecimiento las compras por parte Rusia, Irán, Egipto y Venezuela, entre otros.

En cuanto a las importaciones, el producto que sobresale es el trigo.

Principales importaciones agropecuarias

Consideraciones finales

Con una tendencia de estabilización en las tasas de crecimiento poblacional, acompañada por una expansión de la productividad, se espera que el excedente de producción de Brasil aumente en los próximos años y, junto con este, su participación en el comercio agrícola mundial.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estiman un crecimiento del sector agropecuario brasileño cercano al 40% para el 2019.

Este crecimiento encuentra además un panorama favorable, alentado por el aumento de la población mundial y su consecuente mayor demanda de alimentos. Pero no sólo tendrá mayor demanda externa, sino que también experimentará una suba del consumo interno, impulsada por el crecimiento del PBI.

El rol que Brasil está destinado a ocupar en la economía mundial es prometedor. La cercanía territorial y política con la Argentina brinda a ambos países la posibilidad estratégica de dar a la región un impulso y un mayor protagonismo en los foros internacionales políticos y comerciales. A juicio de muchos ana listas, durante los próximos años producir alimentos bajo estrategias coordinadas de despliegue internacional coloca a un grupo de países en una situación de poder similar a la que ostentan los gigantes de la OPEP

Fuentes

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil

http://www.agricultura.gov.br/

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

http://www.fao.org/

Panorama internacional de la producción vitivinícola

El vino es uno de los productos agroalimentarios que más orgullo genera en el imaginario de la agricultura en la Argentina. En su maridaje con el asado creció y en los últimos 30 años vivió cambios muy significativos tanto a nivel producto como en lo relativo a su comercialización. El Malbec argentino, considerado el mejor a nivel mundial, así como el Torrontés, son las cepas que dieron relevancia internacional a la producción local.

La Argentina es parte importante del llamado Nuevo Mundo Vitivinícola, que provocó innovaciones en el consumo del vino y en la presentación del producto. De hecho, la introducción de los vinos varietales llegó a partir de una idea de los winemakers de América, convencidos de que era necesario competir con Europa a partir de nuevas formas de consumo.

Las ventajas comparativas locales, en lo referente a suelo y clima especialmente, hicieron de la vitivinicultura un negocio que atrajo a inversores locales y extranjeros, al punto que quedan pocas bodegas históricas en manos exclusivamente argentinas.

Hoy, si bien se trata de una producción regional, tiene una importancia fundamental a nivel agropecuario, turístico y cultural.


Mercado internacional de vinos

Entre los principales países productores de vino se destacan aquellos con una gran tradición, como Francia, Italia y España.


Principales países productores

Sin embargo, cabe destacar que la superficie dedicada a viñedos está disminuyendo en dichos países. Según un informe de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), mientras que en Europa la cantidad de hectáreas tiende a decrecer y en Estados Unidos se mantiene estable, en China, Argentina, Chile y Australia la tendencia parece ser la contraria.

Aún así Europa continúa siendo el principal productor de vinos. Pero no hay que dejar de tener en cuenta que de a poco su participación en el total va disminuyendo, mientras la de América, Asia y Oceanía avanza.

También en el ranking de exportadores ocupan los primeros puestos Italia, España y Francia. Otros que sobresalen son Australia, Chile, Estados Unidos y Argentina.

Principales países exportadores

Los principales importadores a nivel mundial son Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos.

Principales países importadores

Tras una década de fuerte crecimiento de la demanda mundial de importación, el comercio parece haber encontrado un freno. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) explica que durante las crisis los consumidores suelen cambiar a marcas menos costosas.

 

Evolución de la demanda mundial de vinos

Panorama 2010 de la producción vitivinícola internacional

Según la OIV, la coyuntura vitivinícola mundial en 2010 siguió una tendencia bajista. Se estima que el año pasado la superficie vitícola mundial disminuyó en unas 70.000 hectáreas. Esta baja se explica por el retroceso de los viñedos de la Unión Europea, del hemisferio sur (excepto América del Sur) y de los Estados Unidos.

Los viñedos de los principales países productores de Europa siguen retrocediendo debido a las viñas que se han arrancado en el marco de la puesta en marcha de la OCM (Organización Común del Mercado). Se trata de una resolución del Consejo de la UE que establece normas comunes para el funcionamiento de los viñedos.

De acuerdo con el sitio web de la OCM, entre las medidas de actuación sobre el potencial vitícola se mantiene la reestructuración y reconversión de viñedos, y se mantiene la prohibición de realizar plantaciones de viñedo, salvo que se disponga de un derecho de plantación, hasta el 31 de diciembre de 2015.

La OCM subvenciona las actividades de reconversión varietal, reimplantación de viñedos y la mejora de las técnicas de gestión, y excluye explícitamente la renovación normal de los viñedos que hayan llegado al final de su ciclo natural.

La ayuda prevista se concede para contribuir a los costes de la reestructuración y reconversión de viñedos y para compensar a los viticultores por la pérdida de ingresos derivada de la aplicación de la medida.

Por otra parte, el crecimiento del hemisferio sur y los Estados Unidos se lentificó. La OIV explica que entre 2009 y 2010 Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica redujeron su superficie dedicada a la vitivinicultura. En cambio, Argentina y Chile han experimentado un muy ligero crecimiento en relación a 2009.

Así, la producción mundial de vino en 2010 registró una merma de 10,7 millones de hectolitros (-4,0%) con respecto a 2009 y se situó aproximadamente en 260 millones de hectolítros.

De los principales productores europeos, sólo España, con 35,1 millones de hectolitros, permanece estable. La producción total de la UE bajó un 6% respecto de 2009. Esta es la cuarta cosecha pobre consecutiva.

Estados Unidos, en tanto, registró una disminudón del 9,3 % en 2010, mientras que los países del hemisferio sur los retrocesos registrados en 2010 se situaron entre un 7% y un 9%, con la excepción de Argentina, cuya producción vinícola creció cerca un 33% en relación al año precedente, según la OIV.

Existe la posibilidad de que la menor producción impacte en los precios internacionales de los vinos. En ese caso, se genera una incógnita respecto de la capacidad de recuperación del consumo y la demanda i nternacionaJ.

Producción y comercialización de vinos argentinos

Las condiciones climáticas y geográficas favorables, junto con la importante inversión realizada en los últimos años, permitieron que la Argentina se convirtiera en uno de los protagonistas del mercado de vinos.

Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), anualmente se producen más de 2.5 millones de toneladas de uva. El 93% de la superfide implantada se destina a la vinificación, el 5% al consumo fresco y el 2% a la producción de pasas.

Las variedades de uva más cultivadas son las tintas (70%), como Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Tempraníllo. Entre las uvas blancas se destacan las variedades Chardonnay, Torrontés y Sauvignon Blanc.

En 2009, se contabilizaron en la Argentina 26.175 viñedos, con una superficie media de 8,7326 hectáreas. El 42,70% de los establecimientos tienen de 1 a 5 hectáreas de extensión.

La principal provincia productora es Mendoza, con 158.000 hectáreas de viñedos. También se encuentran importantes centros de producción en San Juan, La Rioja, cata marca, Salta, Río Negro, Neuquén y Córdoba.

Una de las principales razones del desarrollo del sector vitivinícola argentino se encuentra en las exportaciones. Mientras que el consumo interno presenta leves bajas, las ventas al exterior crecieron exponencialmente.

En la actualidad los principales destinos de exportación son Estados Unidos (27,3%), Canadá (10,5 %), Paraguay (9,8 %), Rusia (7,4 %), Reino Unido (6,4 %) Y Brasil (5,4 %). Dada la exigencia de los consumidores de algunos de esos países, se hizo aún más necesaria la innovación de la producción de vinos en Argentina.

Según la Dirección Nacional de Transformación y Comercialización de Productos Agrícolas y Forestales, el 96% del valor total de las exportaciones de productos vínicos del período 2004-09 corresponden a “vinos finos”, el 3 % a “champagne” (vino espumoso) y el1 % a mostos.

 

Panorama de la vitivinicultura argentina durante 2010

La producción total de uvas fue de 26.196.906,43 quintales, que representan una suba del 20% en comparación con 2009. Según el INV, el total de uvas de vinificar producido mostró una suba del 22,26%. El incremento se experimentó en las blancas (14,07%), las tintas (13,57%) y las rosadas (39,40%).

Las provincias que impulsaron el crecimiento de la producción nacional fueron principalmente Jujuy, Mendoza, Neuquén y Tucumán. En cambio, otras como Buenos Aires o Córdoba disminuyeron considerablemente sus producciones.

Del total de uvas ingresadas bodega, la mayor parte correspondió a uvas tintas.

Dentro de las tintas, las variedades que sobresalen son Bonarda, Malbec y Syrah. Entre las blancas se destacan las uvas Pedro Giménez y Torrontés Riojano.

En cuanto al consumo, como se puede ver en la siguiente tabla, predomina el vino envasado en botella.

En tanto, si se tienen en cuenta las variedades, los vinos sin mención varietal representaron el 71,94% del despacho y los varietales el 23,09%.

Consideraciones finales

El desarrollo del sector vitivinícola, impulsado por las oportunidades de negocios internacionales, redunda en el crecimiento de las regiones productoras argentinas. Contribuye además a la diversificación de la producción agroindustrial nacional, a través de una elaboración de alto valor agregado y con un precio internacional competitivo. la calidad de los vinos argentinos, resultado del esfuerzo y la inversión, juega en este sentido un rol protagónico.

Analizar el crecimiento de este sector en los últimos años y su potencial futuro se vuelve especialmente necesario en un contexto de debate sobre el acuerdo de liberación comercial entre el Mercorsur y la Unión Europea.

Especialistas indican que los vinos argentinos estarían en condiciones de competir en las góndolas locales contra los importados desde Europa. Esto no sólo es posible por las condiciones naturales de estas tierras, sino que también es fruto de un proyecto de crecimiento pensado en el largo plazo, con la innovación y la calidad como estándares.

Sin embargo, los tradicionales vinos europeos, sin barreras arancelarias, podrían dejar a países cuyas producciones no alcanzan los estándares de la Argentina, como es el caso de Brasil, sin capacidad de competencia, especialmente en el rango de menores precios.

Fuentes


Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

http://www.minagri.gob.ar/sitelindex.php

Instituto Nacional de Vitivinicultura

http://www.inv.gov.ar/principal.php?ind=l

Organización Internacional de la Viña y el Vino

http://www .oiv .org/ es/accueil/index.php

Departamento de Agricultura de los Estados Unidos

http://www.usda.gov/wps/portal/usda/usdahome

Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

http://www.fao.org/index_es.htm

Perspectivas agroalimentarias 2011*

El análisis de perspectivas suele ser un terreno donde expertos cometen errores más a menudo de lo que comúnmente se cree, muchas veces por factores inesperados que inciden en el mercado mundial. Cierto es también que estos errores son a veces menos una equivocación y más un sesgo de quien analiza. Los intereses cruzados entre consultores y otros actores del mercado son un eje de las críticas que reciben, avaladas en situaciones como la imposibilidad de prever una crisis de la envergadura de la de las hipotecas subprime que estremeció al mundo en 2008. Diversas investigaciones judiciales y periodísticas intentan zanjar una cuestión muy compleja: qué objetivos hay detrás de cada pronóstico, de una calificación de deuda, de los rankings de países y de los anuncios de mejores o peores perspectivas de producción y comercio en mercados sumamente sensibles a factores sociales, como es el caso de las commodities alimentarias y energéticas.

En ese contexto, el objetivo de este informe’ es entregar datos, volcar opiniones de expertos y generar escenarios posibles para el año 2011, atendiendo no sólo a variables relacionadas con el mercado, sino también a conceptos como la seguridad alimentaria, la pobreza rural y la estabilidad macroeconómica general.

Es necesario complementar el análisis económico con esta perspectiva social a fin de dar una idea más completa del panorama agroalimentario y su incidencia en el devenir global. Las principales expectativas para el sector en 2011 influyen en lo que diariamente mueve a la familia entorno a su mesa y desde allí trepa hasta los ápices de la economía global, pasando por cada eslabón de la dialéctica de las naciones, con fundamentales implicancias políticas y sociales.

Esta sustancia del mercado agroalimentario internacional vuelve estratégico cualquier análisis que se utilice o difunda, máxime en un país en el que el sector productivo agroalimentario representa -en datos de privados- entre un 1,5% y un 2% del total del aumento del PBI en 2010, que fue del 8%.

*Informe realizado por el Observatorio Internacional de Mercados Agroalimentarios junto con el Área de Monitoreo y Estudio de Cadenas de Valor de esta Oficina Nacional.

EXPECTATlVAS PARA LA MACROECONOMÍA

Los países en desarrollo seguirán empujando el crecimiento global

El panorama económico internacional muestra algunas dudas respecto de la superación definitiva de la crisis económica mundial. Entidades supranacionales y expertos de todo el mundo coinciden en que ciertos indicadores son insuficientes para recuperar el terreno perdido durante la crisis de 2008. Un informe de las Naciones Unidas señala que el crecimiento mundial que se espera para 2011 es de 3.1 % Y para 2012 de 3.5%. Esto no alcanza para recuperar los empleos que se perdieron, entre otras consecuencias.

En su informe “World Economic Situation and Prospects 2011″ (Situación Económica Mundial y Perspectivas 2011), la ONU reconoce que será necesario más estímulo fiscal, pero que esta vez debe coincidir con las políticas monetarias y estar más orientado al empleo. Esto implica una mayor coordinación entre gobiernos a nivel global.

La recuperación en países desarrollados, como Estados Unidos, Japón o el bloque de la Unión Europea, será escasa. Muchos especialistas aseguran que una nueva burbuja puede estallar -esta vez desde los alimentos-, mientras que otros temen que a la crisis de Portugal, Grecia e Irlanda se sume España.

Estados Unidos arrancó el año con cifras de industria y comercio alentadoras para cerrar un 2010 tibio en lo que respecta a mejorar su situación macro. Los compromisos sociales del gobierno de Barack Obama se combinan con un nuevo voto de confianza de los sectores económicos más relevantes de dicho país, lo cual no debiera generar sorpresas positivas ni negativas.

En ese contexto, los países en desarrollo siguen impulsando la recuperación global, aunque dicho empuje se reducirá desde el 7% en 2010 hasta el 6% en 2011. China e India son protagonistas de este avance.

En cuanto a Latinoamérica, el porcentaje de crecimiento promedio rondará el 4%, con Brasil como motor regional y las relaciones con China como combustible de ese motor.

El otro gigante del BRIC, como se suele mencionar a Brasil, será pieza clave en los movimientos de capitales y valores durante todo este año, especialmente en el Cono Sur. La poderosa economía que estrena presidenta se apresta a continuar con el modelo de Lula durante el gobierno de Dilma Rousseff. La nueva administración deberá ocuparse de una economía en pujante desarrollo amenazada

por sobrecalentamientos, burbujas y otros males que diversos analistas han venido prediciendo ante la enormidad de su despliegue. Los ojos estarán puestos en cuáles serán las medidas que se adopten, ya sea para realizar pequeñas correcciones al modelo vigente o no.

Otro elemento que se analiza es cómo Brasil aumentará su influencia planetaria, utilizando el Mercosur como plataforma de negociación ante otros socios del mundo.

Sin embargo, Brasil y su moneda no reciben toda la atención que se merecen respecto de la fuerza que le imprimen al sostenido desarrollo sudamericano, en un contexto donde uno de los principales temores es la respuesta dispar y descoordinada de los mercados monetarios.

La llamada “guerra de divisas” puso rivalidades geopolíticas y económicas de manifiesto, en las cuales el Yuan no cede a las quejas de Occidente para cuidar su propio calentamiento interno ante la explosión de consumo generada desde la pujanza. Especialmente Estados Unidos critica el nivel de devaluación de la moneda oriental, aunque China apreció en algunos puntos la moneda, sólo lo necesario para equilibrar tasas de crédito e inversión sumamente planificadas.

En todo caso, dicho conflicto parece inclinarse hacia un final anunciado en el cual el nuevo poderío de China es aceptado por parte de Estados Unidos y Europa. Pekín tiene reservas en divisas por unos 2.7 mil millones de dólares; tres cuartas partes de esa cifra están invertidas en activos denominados en dólares y casi un mil millones de dólares directamente en deuda pública norteamericana. El peso de China en la economía mundial seguirá siendo fundamental, ya que finalmente está manejando el dólar.

Adicionalmente, el gigante asiático aseguró que seguirá comprando deuda de los gobiernos europeos, ayudando a la estabilidad global del proceso de recuperación y estableciendo claramente quién es el nuevo pivote de los mercados internacionales.

Por último, el informe de la ONU señala que el tendón de Aquiles de la recuperación es el empleo. Entre 2007 y 2009 se perdieron al menos 30 millones de empleos en todo el mundo. Mientras más gobiernos se embarcan en medidas de austeridad fiscal a fin de terminar de despegarse de la crisis, el aumento del empleo se hace cada vez más difícil. Menos trabajo implica menos consumo, que a su vez genera menos crecimiento. De no cortar este círculo vicioso, es posible que el desempleo circunstancial se transforme en estructural. Casos como el de Irlanda son termómetros que mantendrán la alerta sobre este sensible escenario.

PERSPECTIVAS DE LOS MERCADOS AGROALIMENTARIOS

Los aumentos en los precios de los alimentos continúan engrosando la cantidad de personas que padecen hambre

En los últimos años, los mercados agroalimentarios se vieron afectados por alzas sin precedentes del precio del petróleo, temores respecto a la seguridad alimentaria y las consiguientes restricciones al comercio. Además hubo fuertes ingresos de capitales desde otros sectores de la economía, que impulsaron aún más subas.

Así, entre 2006 y 2008, los precios internacionales de los alimentos se duplicaron. Esos aumentos afectaron principalmente a los países de bajos ingresos y con existencias escasas de alimentos. Según el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), unos 100 millones de personas pobres del medio rural y urbano pasaron a engrosar las filas de quienes padecen hambre en el mundo.

Si bien desde mediados de 2008 los precios internacionales de los alimentos venían disminuyendo producto de la crisis económica mundial, seguían siendo muy altos y es probable que durante el próximo decenio no se alejen demasiado de los picos alcanzados.

Según el Índice de Precios de Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los valores globales de los alimentos subieron en diciembre 2010 a un máximo histórico, superando los niveles del 2008, cuando una escalada de los valores generó una serie de saqueos en varios países.

Tras su sexta alza consecutiva y apoyado por un incremento en los precios del azúcar, los cereales y los aceites, el índice tocó su mayor nivel desde su debut en 1990, en términos nominales promediando 214,7, superando así el máximo de 213,5 de junio del 2008 durante la crisis alimentaria.

El informe de perspectivas para la agricultura de OCDE-FAO prevé un posible aumento extra en los precios del petróleo, que a su vez incrementaría los costos de los insumos y la producción.

Por otra parte, FIDA explica que en los últimos años se ha renovado el interés por la agricultura como un motor básico del desarrollo y la reducción de la pobreza. A raíz del alza del precio de los alimentos, han surgido una serie de iniciativas mundiales que tratan de reactivar la agricultura en los países en desarrollo.

Además, se está volviendo a evaluar la función del Estado en la agricultura y la reducción de la pobreza rural y se está reconsiderando el papel que las políticas e inversiones públicas pueden desempeñar en mitigar la volatilidad de los mercados y garantizar la seguridad alimentaria nacional.

En paralelo, se espera que la producción agrícola mundial crezca más despado en el próximo decenio que en el anterior. Además, se pronostica que los países en desarrollo proporcionarán la principal fuente de crecimiento para el comercio, el consumo y la producción.

Un factor relevante será también el avance de la agricultura dislocada, con fuerte desarrollo en África y América Latina. Capitales asiáticos y de Medio Oriente se desplazan buscando alianzas locales y compra directa de tierras cultivables en busca de réditos económicos sustanciales pero también ante la necesidad de contar con alimentos para satisfacer las necesidades de sus respectivas poblaciones.

La demanda será impulsada por la urbanización y los crecientes ingresos per cápita, reforzada por el crecimiento demográfico. En consecuencia, se espera que los regímenes alimenticios se diversifiquen apartándose de los alimentos básicos hacia más carnes vacunas y alimentos industrializados; lo que favorecerá a los productos lácteos y pecuarios.

Sin embargo, la población del mundo en desarrollo sigue siendo más rural que urbana: alrededor de 3.100 millones de personas (55% de la población total) vive en zonas rurales. Aunque se espera que entre 2020 y 2025 la población rural total alcance su nivel máximo, para comenzar a disminuir posteriormente.

El justo equilibrio entre satisfacer la demanda de comida de los pobres -en su mayoría rurales- de los países en desarrollo y la presión de los mercados de mayor poder adquisitivo que impulsa la exportación de Sur a Norte, es una dinámica conocida pero que en los siguientes años puede tornarse más delicada por todo lo señalado anteriormente.

MERCADO GRANARIO

El aumento del consumo y los shocks de oferta determinan los pronósticos

Durante 2010 hubo varios sucesos que afectaron las cotizaciones de los principales granos. Entre ellos se destacan la sequía en el este europeo, la firmeza de la demanda de granos por parte de China y modificación de estimaciones de USDA asociadas al aumento del consumo de maíz y reducciones en la producción por parte de Estados Unidos.

Así, se observó una fuerte volatilidad en las cotizaciones de las principales commodities. Cabe destacar que los precios son el reflejo de la información individual de los agentes económicos que participan del mercado. A largo plazo, el crecimiento sostenido de la demanda de alimentos por parte de los principales países en desarrollo y la utilización de estos como insumo para biocombustibles marcan una tendencia clara de alza en los precios.

Gráfico 1. Precios FOB Golfo de México

A partir de julio de 2010 se observó una suba generalizada de precios en respuesta a las pérdidas en la producción de trigo en los países de la ex Unión Soviética. A pesar de ello, los mismos siguieron una tendencia ascendente más suavizada. La caída en la producdón de esta campaña puede llegar a afectar a los stocks finales. Sin embargo, la disponibilidad de trigo a nivel mundial es suficiente para abastecer contingencias de corto plazo, a pesar de las noticias poco alentadoras que siguen llegando producto de situaciones climáticas adversas en Australia.

Con respecto al maíz, la situación en Estados Unidos es clave. La baja en la estimación de producción en noviembre por parte del USDA para dicho país, generó una fuerte reacción en el mercado. Adicionalmente, preocupa la baja en la relación stock/consumo dado que esto afectaría el crecimiento de las exportaciones.

El mercado mundial de soja, en tanto, se encuentra avanzando firmemente hacia mayores precios. La sostenida demanda china de poroto sumada a los sucesivos recortes de cosecha en los últimos informes del USDA son factores determinantes. Por otra parte, se presta especial atención a lo que pueda suceder en Sudamérica con respecto a la ocurrencia del fenómeno de “La Niña”. En este sentido, dado que Argentina y Brasil son dos de los tres principales productores de la oleaginosa, esto es determinante para la oferta mundial hacia el final del año comercial cuando se lleve a cabo la cosecha en ambos países.

La situación en girasol continúa siendo ajustada. El bajo ratío stock/consumo y la situación en Ucrania y Rusia afectan a la ya restringida oferta de la oleaginosa y a la producción de aceites y harinas. El mercado presta especial interés al desarrollo de la campaña en Argentina, dado que ayudaría a contrarrestar la baja en la producción de los países mencionados.

En el caso del algodón, la baja producción mundial durante la campaña 2009/2010 generó presiones de demanda sobre la escasa oferta en tres de los cuatro mayores productores mundiales (Estados Unidos, India y Pakistán) que causaron alzas de precios. Actualmente, se espera que para la campaña 2010/2011 la producción mundial se normalice. Sin embargo, el stock final sería aún menor que el de la campaña pasada.

En la campaña 2010/2011 de arroz se espera un aumento de la producción mundial junto con una recomposición del stock debido a una abundante campaña 2009/2010. A pesar de ello, el continuo crecimiento de la demanda por parte de China e India, principales productores y consumidores, presiona al alza los precios del cereal a nivel mundial. En el corto plazo, las perspectivas indican una baja en los precios por la buena producción. En el largo plazo, esto dependerá de factores climáticos en los principales países productores y exportadores.

Tabla 1. Balance global 2010/2011 para trigo y maíz. En millones de toneladas*

(2) Y (3) Estimaciones mensuales de USDA para la campaña 2010/2011-

Fuente: elaboración propia en base a datos USDA.

En cuanto al balance de oferta y demanda mundial para la campaña 2010/2011, en el caso del trigo se espera que la producción caiga con respecto a la campaña anterior en un 5%. En tanto, se prevé para el consumo un leve crecimiento del 2% respecto del ciclo anterior provocando una caída del stock al final del año comercial. Además, se estima que el comercio del cereal retrocederá en alrededor de un 7%.

Por el lado del maíz, la producción se calcula un 1% superior a la campaña 2009/2010 acompañado de un aumento del 0,3% de las importaciones. El consumo de maíz aumentaría un 3%, mientras que los stocks finales caerían un 14%. El ratio consumo/stock permanece firme en un 16%.

* Según el USDA, los datos de comercio tanto en la tabla 1 como en la siguiente presentan diferencias por la estandarización del año comercial local de Argentina y Brasil al año comercial de octubre-septiembre del hemisferio Norte para arribar a totales mundiales más consistentes.


Tabla 2. Balance global 2010/2011 para soja y girasol. En millones de toneladas

(2) Y (3) Estimaciones mensuales de USDA para la campaña 2010/2011.

Fuente: elaboración propia en base a datos USDA.

Con respecto a las oleaginosas, se inicia la campaña de soja con un stock elevado respecto de la campaña 2009/2010. Cabe destacar que el ratío stock/consumo caería un 7%. Se proyecta un crecimiento de las importaciones del orden del 10% y una caída del 0,5% del stock al final del año comercial. El consumo se estima un 7% superior al año a la campaña pasada.

El girasol presenta una merma del 41% en su stock inicial acompañado de una caída en la producción del orden del 1%. Se espera que tanto el consumo como la importación caigan en un 3% y un 27% respectivamente. Cabe resaltar el bajo ratio stock/consumo de esta oleaginosa que se encuentra en el orden del 4%.


Tabla 3. Balance global 2010/2011 para algodón y arroz. En millones de fardos de 480 libras y en millones de toneladas,respectivamente.

(2) Y (3) Estimaciones mensuales de USDA para la campaña 2010/2011.

Fuente: elaboración propia en base a datos USDA.

La campaña 2010/2011 de algodón comienza con un stock inicial un 27% menor que la campaña pasada. A pesar de ello, se espera que la producción crezca un i4% y que, consecuentemente, el comercio mundial aumente entre un 7% y 8%. En contraste, el ratio stock/consumo permanece estable en el 37%.

Por el lado del arroz, la producción aumentaría un 2,5% en la campaña 2010/2011 respecto del año comercial anterior. Adicionalmente, las importaciones también aumentarían en un 4,4%, acompañando un crecimiento en el consumo del orden del 3,7%. El ratio stock/consumo permanece estable en un 21 %, aunque se espera una leve caída del stock final del 0,5%.

MERCADO BOVINO

Escenarios dispares para los protagonistas del comercio internacional

La producción mundial de carne bovina en 2010 registró una leve contracción del 1,2% respecto al año anterior, pasando de un volumen de 57,4 a 56,7 millones de toneladas res con hueso (tn r/c/h). Esta performance se explica por la caída en la producción de Argentina, China, Estados Unidos y Australia (-1,1 millones tn r/c/h en forma agregada). En sentido inverso, Brasil e India presentaron un incremento en la producción de sus industrias frigoríficas del 2,4% y del 3,6%, respectivamente.

La retracción en la producción de carne encuentra su sustento en la declinación del stock bovino a nivel agregado que, entre 2008 y 2010, acumula una disminución del 2,9%, equivalente a una pérdida en el orden de las 30 millones de cabezas en el rodeo mundial.

En la misma línea, las exportaciones mundiales de carne bovina mostraron una disminución interanual del 0,9%, culminando el año con un volumen exportado de 7,2 millones de tn r/c/h. Esta merma se explica en parte por la contracción de las exportaciones de Argentina. Sin embargo, tres de los principales exportadores presentaron un fuerte incremento respecto del año anterior (Estados Unidos +18%, India +14,9% y Brasil +4,9%).

En términos de importaciones, el comercio mundial de 2010 manifestó una recuperación respecto de la contracción experimentada en 2008 y 2009, con un volumen comercializado superior a las 6,8 millones de toneladas cárnicas.

Finalmente, se debe destacar que el consumo interno por habitante continúa siendo liderado por sus máximos referentes, Argentina y Uruguay, superando altamente los 50 kilogramos al año.

En el plano local, en 2010 la industria frigorífica argentina experimentó una merma en su actividad. En este aspecto se aprecia que en nivel de faena quedará establecido en 11,8 millones de cabezas (-26,6% interanual) y la producción cárnica alcanzará un volumen de 2,6 millones de toneladas equivalente res con hueso (-22,8% respecto al año anterior). La menor disminución en los niveles de producción se explica por el fuerte incremento registrado en el peso medio de faena. En este sentido, el peso promedio por carcasa en 2010 quedará establecido en 221 kilogramos (+ 11 kg. respecto de 2009).

La mejora en la productividad de la ganadería argentina, medida por el rendimiento de carne por animal faenado, contribuyó a compensar la caída observada en la cantidad de cabezas sacrificadas. Asimismo, es importante destacar que la medida gubernamental de elevar el peso mínimo de faena contribuyó eficazmente en el incremento de este indicador sectorial.

Se debe señalar también que los bajos registros de faena y producción de 2010 están explicados por un fenómeno coyuntural de escasez de oferta de hacienda. Esta merma en el insumo de la industria a su vez estuvo explicada por dos factores específicos. Por un lado, la disminución de las existencias bovinas causada por los efectos devastadores de la sequía más significativa de los últimos 50 años, que no solamente provocaron la mortandad de un número significativo de animales, sino que también incentivaron el envío anticipado a faena a lo largo de todo 2009. Por otro lado, se dio un proceso de retención de vientres, como consecuencia de un cambio rotundo en las perspectivas del productor, dado que durante 2010 se crearon nuevamente los incentivos suficientes para retener a las hembras en los planteos reproductivos.

Sin embargo, es el propio proceso de retención de hembras el que va a permitir que en el mediano plazo la ganadería bovina pueda recomponer el nivel de existencias. Ello, a su vez, permitirá que el sector industrial retorne a su sendero de expansión y, al mismo tiempo, alcance una situación de equilibrio sostenible en el largo plazo.

Confirmando la tendencia observada a lo largo del año, el consumo interno de carne vacuna de 2010 finalizará en torno a las 2,3 millones de toneladas res con hueso, que representan una disminución cercana al 15% respecto del año anterior. Asimismo, ese fenómeno se traslada al consumo de carne por habitante, que cerró 2010 en 56,6 kilogramos per cápita, equivalente a una disminución de 11 kilogramos respecto de 2009.

Finalmente, el volumen embarcado de carne vacuna en 2010 evidenció una fuerte contracción causada, básicamente, por el bajo nivel de producción cárnica. Sin embargo, resulta relevante subrayar que esta merma en las toneladas remitidas al exterior estuvo morigerada por la significativa mejora que se plasmó en el precio promedio pagado por los importadores de carne vacuna argentina. En términos interanuales, el importe de la tonelada exportada (expresada en tn r/c/h) experimentó un incremento que ronda el 50%. Asimismo, si la comparación se realiza en base al volumen exportado expresado en toneladas peso producto (tn pp), la mejora supera el 35%.

Para el 2011, en tanto, las previsiones indican que la producción cárnica a nivel mundial se mantendría en los guarismos de 2010 (se espera una reducción de sólo un 0,2%). La evolución de los principales países productores no será homogénea. Si bien Brasil, India y México mostrarán aumentos en sus niveles de actividad (+380 mil tn r/c/h en forma agregada), no alcanzarán para compensar la menor oferta de Estados Unidos, China, Argentina y Australia (-450 mil tn r/c/h).

En sentido inverso, y evidenciando una promisoria recuperación, las exportaciones mundiales de carne bovina culminarían 2011 con un crecimiento interanual del 2,1%. Esta performance estará explicada por el fuerte incremento (+8,1%) que se registraría en los volúmenes remitidos por Brasil, principal actor en el mercado exportador. Por el contrario, otros países relevantes como Estados Unidos y Nueva Zelanda sufrirían una reducción del 3,3% y 2,7%, respectivamente.

En otro orden, pero con idéntica dinámica, las importaciones continuarían en 2011 testificando un fuerte signo de recuperación y culminarían el período con resultados cercanos a los de 2007. Sustentadas en las performances de los principales compradores de carne bovina (Estados Unidos, Rusia y Japón), las importaciones marcarían un incremento interanual del 3,2% y un volumen negociado de 7,1 millones de toneladas.

El consumo interno mundial de carne bovina presentaría una disminución, por cuarto año consecutivo. Si bien la contracción no sería significativa, de las 57,9 millones de toneladas consumidas en 2008 se pasará a 56,4 millones en 2011.

A nivel nacional, en 2011 se espera que el mercado de ganados y carnes bovino continúe transitando el período de reversión del ciclo de liquidación de vientres y se afiance el proceso de recomposición del rodeo nacional.

Esta coyuntura de transición hace prever que los niveles de actividad de la industria frigorífica estarán levemente por debajo de los guarismos obtenidos en 2010. En este sentido, se estima que en 2011 la faena bovina ronde los 11 millones de cabezas. Con este nivel de sacrificios y un peso medio de producción estimado en 228 kilos por animal faenado, la producción de carne vacuna alcanzaría las 2,5 millones de toneladas equivalente res con hueso.

Teniendo en cuenta que los embarques de carne bovina al resto del mundo serían similares a los registrados en 2010 (aproximadamente 300 mil tn r/c/h), durante 2011 se estarían volcando al mercado doméstico unas 2,2 millones de toneladas cárnicas. Con este volumen de absorción interna, el consumo per cápita quedaría establecido en torno a los 54 kilogramos anuales.

MERCADO AVIAR

Buenas perspectivas por la menor oferta de proteínas de otras especies

El mercado mundial de aves cierra 2010 como un año muy favorable debido a la fuerte demanda que generó la menor oferta de proteínas animales y su abaratamiento en relación a otras especies.

La producción mundial se habría incrementado un 2% en 2010 (alcanzaría 74,4 millones de toneladas), con aumentos en todos los principales exportadores.

Así, las exportaciones a nivel mundial se incrementarían un 3%, alcanzando 8,7 millones de toneladas. Brasil se mantiene como el primer exportador, superando a EE.UU. que tuvo una caída en sus ventas debido a restricciones impuestas por Rusia y China*.

Los principales importadores de 2010, en tanto, fueron Japón, la Unión Europea, Arabia Saudita y Rusia. Estos cuatro representan el 33% de las compras.

El precio se mantuvo estable a pesar de la firme demanda, lo que se explica en gran parte por los excedentes de Estados Unidos.

En cuanto al mercado local, con datos procesados hasta octubre de 2010, la producción avícola muestra un incremento respecto a 2009 del 6%, según datos del Ministerio de Agricultura (MAGyP).

De mantenerse este aumento en los últimos meses del año, la producción aviar alcanzaría 1,6 millones de toneladas. No obstante, fuentes del sector estiman que alcanzará 1,68 millones.

El consumo interno muestra un incremento del 2%, que equivale a unos 34 kilos por habitante al año.

En cuanto a las exportaciones de carne aviar, muestran a noviembre un crecimiento del 27% respecto a 2009 (de acuerdo con SENASA), lo que permite estimar que rondarán las 300.000 toneladas al finalizar el año, conformando el 18% de la producción.

Para el 2011, en tanto, se espera que el aumento en la producción mundial continúe alrededor del 2%, promovido por la suba de precios en las carnes competidoras. Sin embargo, tanto las estimaciones de FAO como de USDA señalan que el crecimiento podría verse menguado por el aumento en el precio de los componentes del alimento aviar.

En cuanto al comercio exterior, se espera que en 2011 se alcance un récord en las exportaciones mundiales, dada la firme demanda y el levantamiento de las restricciones sanitarias, especialmente de Rusia. El principal exportador será Brasil con el 38% del total, seguido por Estados Unidos con el 34%. Los mercados que reforzarán la demanda son los de Medio Oriente, los cuales son principalmente abastecidos por Brasil.

* Rusia impidió la entrada de carne aviar tratada con cloro, proceso que se utiliza para desinfectar en Estados Unidos. China estableció medidas antidumping que bloquearon las exportaciones de Estados Unidos.

Se esperan, sin embargo, reajustes en el mercado por las restricciones cuantitativas impuestas por Rusia, que además podría alcanzar en 2011 el autoabastecimiento. Esto sumado a las restricciones de China sobre Estados Unidos, podría generar un excedente de producción a nivel mundial.

En el mercado local, se prevé que la producción nacional continúe aumentando, fomentada por una mayor demanda interna, en la medida que la producción bovina se mantenga reducida. Este incremento de la producción permitiría cubrir tanto el aumento del consumo doméstico como de las exportaciones.

Gráfico 2. Evolución de la producción aviar en Argentina (2004-2011).

Fuente: MAGyP. // *Estimación

Según informes periodísticos, el sector planea invertir unos U$S 100 millones para incrementar la faena en 100 mil toneladas (un 6% aproximadamente de la producción anual).

En el marco de los créditos del Bicentenario, se aprobó un importante monto de beneficios para el sector. El Ministerio de Agricultura bonifica la tasa de créditos para la construcción de galpones para crianza y el gobierno de la provincia de Entre Ríos habilitó líneas de créditos de similares características.

El sector prevé un crecimiento del orden del 6% anual, con el objetivo de llegar a producir 2,5 millones de toneladas en 2017, en base a un consumo de 44 kilos y exportaciones por U$S1.000 millones.

A su vez, se espera poder cubrir parte de las importaciones chinas, que quedaron desabastecidas por las medidas antidumping impuestas sobre Estados Unidos. Esto le produciría un déficit de 180.000 toneladas anuales en la exportación de carne aviar que podría ser en parte cubierto desde la Argentina.

MERCADO PORCINO

Los países en desarrollo, protagonistas del crecimiento en oferta y demanda

La producción mundial de carne porcina sólo habría crecido un 1% en 2010 (101,5 millones de toneladas) debido al estancamiento en Estados Unidos y la Unión Europea, principalmente por los aumentos en el costo de la alimentación animal. Sólo China -entre los grandes productores- aumentó la producción gracias a una estrategia del gobierno para alcanzar el autoabastecimiento.

Las exportaciones mundiales mostraron una recuperación luego de la abrupta caída por cuestiones sanitarias en 2009, alcanzando 6 millones de toneladas. Los principales exportadores continúan siendo Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá.

Por su parte, el mercado porcino local mostró un fuerte impulso por la mayor demanda, especialmente de cortes frescos. Ante la escasez de carne bovina, la porcina se perfila como un buen sustituto.

Si bien la producción será igual o menor a la del año pasado, las importaciones muestran un incremento del 34%. Se destaca el aumento en el consumo de cerdo de cortes frescos a diferencia de su habitual consumo en fiambres y chacinados.

El aumento en la demanda pudo verse reflejado en el precio del ganado porcino que mostró una suba promedio de un 52%.

En 2011 se espera un aumento del 2% en la producción mundial explicado por China (en un 80%, según USDA) y Brasil, mientras que se prevé que la producción se mantenga estable en los países desarrollados a causa del incremento en los precios del alimento. Asimismo, FAO pronostica un aumento de la demanda mundial, especialmente de Asia.

Respecto de las exportaciones mundiales, se estima que el total se mantenga estable, aunque posiblemente haya modificaciones en los principales oferentes del mercado. Según las estimaciones, la Unión Europea (segundo exportador mundial) perdería participación en el comercio mundial a costa de EE.UU. y Brasil (primer y cuarto exportador, respectivamente).

En este contexto, podría estimarse un aumento en el precio del cerdo dada la firme demanda, especialmente de Asia, y la escasa oferta exportable.

En el mercado local, el panorama es positivo para la carne porcina. La expansión continuará en 2011 con importantes anuncios de inversión en el sector, tanto en aumentos de la cantidad de madres, como en el establecimiento de nuevos criaderos. El aumento de la demanda y del consumo de cortes frescos está incentivando el crecimiento de la producción acompañado por los buenos precios al productor. Además, a nivel local se observa una tendencia hacia la integración vertical de los principales productores.

El sector pretende aumentar la producción no sólo con un aumento en la cantidad de madres sino a través del incremento en el peso de faena en unos 10 kilos y el aumento en la tasa de destete, tanto en criaderos medianos como pequeños. Con estas medidas se espera abastecer el consumo interno, aumentar los kilos per cápita y lograr aumentar las colocaciones en el exterior.

Gráfico 3. Evolución de la producción de carne porcina en Argentina (2004-2011)

Fuente: ONCCA. / / *Estimación
MERCADO LACTEO


Pronósticos de precios fuertes para 2011


El 2010 fue un buen año para el sector lácteo. Si bien todavía no se encuentran actualizadas las estadísticas finales del sector local, se estima un crecimiento de la producción de aproximadamente un 1 ó 2%. Asimismo, el consumo interno también aumentó, aunque lo hizo a expensas de las exportaciones que sufrieron una caída con respecto del año anterior. Las expectativas para el 2011 son todavía más alentadoras.

El crecimiento en la producción se debe principalmente a dos motivos: la mejora climática y el aumento sostenido de los precios de la leche pagados al productor. La combinación de estos dos elementos sumados a un demandante mercado interno y precios internacionales fuertes hicieron nuevamente al sector rentable, hecho que finalmente se terminó evidenciando en el fuerte aumento en la producción del segundo semestre del año.

Como se puede observar en la siguiente tabla, la recepoon de leche* estuvo por debajo de las cantidades del año anterior en los primeros meses del año. Esto se debió fundamentalmente a los daños causados por la sequía que azotó al país en los últimos años. El problema principal radicó en la falta de pasturas para alimentar a las vacas, hecho que repercutió directamente en su productividad.

* Este dato proviene de una encuesta realizada por el MAGyP a más de 20 industrias lácteas que en 2007 representaron aproximadamente el 64% del total de la producción local.

Por otro lado, a causa de los malos resultados económicos se redujo considerablemente el stock de vacas.

En cambio, la recepción de los últimos 5 meses fue un 8% mayor. Dado que a la fecha se mantienen firmes los precios pagados al productor como así también los internacionales se espera que continúe este crecimiento en la producción, siempre que la sequía no afecte severamente las pasturas. De esta forma, se estima un crecimiento del orden del 2%, es decir, aproximadamente 10.255 millones de litros.

Tabla 4. Recepción de leche (en millones de litros) de las principales industrias para el período enero-octubre de 2009 y 2010.

En los gráficos 4 y 5 se observa que tanto el precio local pagado al productor de la leche cruda como el precio internacional de la leche en polvo entera estuvieron muy por encima de los precios de los últimos años. El monto pagado al productor para noviembre de este año fue de $ 1,35, un 44% superior al valor del mismo mes del año anterior.

La fuerte mejora del precio local se debe principalmente al repunte de los precios internacionales que se dio a fines de 2009 luego de la crisis. Si bien se exporta solamente alrededor de un 20% de la producción, el precio internacional de los productos lácteos tiene una fuerte influencia en la determinación de los precios del mercado intemo. Esto, sumado a un aumento de la demanda local, fueron los factores clave que impulsaron el incremento de los precios percibidos por el productor.

Gráficos 4 Y 5. Precio pagado al productor ($/It) de la leche cruda y precio internacional de la leche en polvo entera (u$d/ton) para el período ene-nov 2010 y promedio 2008-2009.

Local

Internacional

Fuente: Elaboración propia en base a AMS USDA y MAGyP.

Según datos del SENASA, el total exportado a octubre de 2010 es un 17% menor que lo hecho al mismo período del año anterior. En la Tabla 5 se puede ver que tanto la categoría “lácteos” como “quesos” y “otros lácteos” sufrieron similares caídas.

Como ya se mencionó anteriormente, esta caída se debe al mayor aumento del consumo interno con respecto a la producción, que indefectiblemente causó la reducción de las exportaciones de los productos lácteos.

Tabla 5. Exportaciones de lácteos (en toneladas) para el período enero-octubre de 2009 y 2010.


En el marco internacional, según el último informe de perspectivas alimentarias de FAO, se espera que la producción mundial de lácteos para 2010 sea de 710,3 millones de toneladas con un incremento del 1,6% con respecto al año anterior. Si bien esto representa una mejora con respecto al bajo desempeño de 2009, no logra superar la media de crecimiento de la década pasada (2,6%).

Con respecto al comercio internacional, se espera que el mismo crezca fuertemente comparado al 2009, con una suba que rondará aproximadamente el 6%. Esto está explicado principalmente por el aumento de la cantidad exportada de Estados Unidos, Nueva Zelanda y la Unión Europea y a su vez por la sólida demanda por parte de los países asiáticos y Rusia.

Para el 2011 se espera que tanto la producción como el comercio internacional de productos lácteos vuelvan a crecer, aunque esto seguramente dependa mucho de que los precios del alimento balanceado continúen siendo bajos. Asimismo, se espera que los precios internacionales sigan en alza ya que es probable que las exportaciones de Nueva Zelanda se vean reducidas a causa de una sequía en el país.

Otro dato importante es la intensión de China de crear una alianza estratégica, que garantice la provisión de proteínas (leches y carnes) a su creciente mercado interno, que se estima tendrá un crecimiento para los próximos 5 años del orden del 14%. Los principales proveedores de productos lácteos de China son Nueva Zelanda, Australia y Holanda. Cabe destacar que, como consecuencia de la sequía que enfrenta Nueva Zelanda y las inundaciones en Australia, la oferta mundial de productos lácteos durante el primer trimestre será inferior a la estimada. Especialistas sostienen que considerando las fuertes compras actuales en el mercado mundial, particularmente de China y Rusia, habrá una presión hacia la suba en los precios.

FUENTES

Organización de las Naciones Unidas

World Economic Situation and Prospects 2011

http://www.un.org/es/

Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)

Informe sobre la Pobreza Rural 2011

http://www.ifad.org/

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

Índice de Precios de Alimentos

http://www.fao.org/index_es.htm

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)

Perspectivas de la agricultura OCDE-FAO 2010

http://www.oecd.org/home/0,3675,en_2649_201185_1_1_1_1_1,00.html

Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA)

http://www.usda.gov/wps/portal/usda/usdahome

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina

www.minagri.gov.ar

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)

www.senasa.gov.ar

Otros sitios

www.elsitioavicola.com

www.lecherialatina.com

www.infortambo.com

Economías regionales y su relación con el PBI provincial


El boom sojero y la importancia mundial de cultivos como el maíz y el trigo, entre otros, suelen desviar la atención de otros productos que, a un nivel regional, son fundamentales para las economías de las provincias, colaboran fuertemente con el PBI de cada una, y dan trabajo a sus poblaciones.

El informe de esta semana pretende repasar sólo algunas de dichas producciones locales, a fin de señalar la importancia de todas ellas a nivel económico, cultural, laboral y hasta turístico, en los casos en los que se aplica.

La importancia que alcanzó la producción de soja en los últimos años y el lugar preeminente que ocupa entre los productos que la Argentina exporta redujo el espacio de atención respecto de otras producciones. Junto con el trigo, el maíz y el girasol, el así llamado “oro verde” ganó protagonismo en mercados, bolsas de valores e intercambios comerciales de todo tipo. Esto tiene que ver con intereses económicos, así como el alto nivel de consumo mundial que tienen estos productos.

Sin embargo, este avance perjudicó seriamente a muchos cultivos que, por ser regionales, están atados culturalmente a dichas zonas.

Vino

La provincia más importante de la Argentina en cuanto a producción vitivinícola es sin dudas Mendoza. Allí se elabora el 67% del vino del país.

Producción y participación provincial

En el 2009 el PBG de Mendoza fue de $ 36.268 millones, (U$S 9.275 millones), donde la uva representó U$S 360 millones y el vino y le mosto U$S 420 millones. El sector vitívinícola (uva, vino y mosto) representó el 8% del total, es decir, U$S 780 millones. El 24,01% corresponde al mercado interno, el 62,28% a exportaciones y el 13,71% al mosto.

Del total del valor de exportaciones de Mendoza, las del sector vitivinícola representaron un 41 % (U$S 620 millones) ..

A su vez, el sector turístico de bodegas aporta a la Producción de Mendoza unos U$S 47 millones. El Comercio en general representa U$S 2.120 millones y dentro de esto, restaurante y hoteles un 10% de ese valor, es decir, unos U$S 212 millones.

Además de los U$S 780 millones directos del sector se le debe sumar estos U$S 47 millones extras por el sector turístico al sector, llegando a los U$S 830 millones.

El aporte fiscal del sector vitivinícola (uva, vino, mosto y turismo) en el 2009 fue de $ 135 millones (U$S 36,2 millones) ya que representa el 8,5 % del total recaudado de $ 1.589 millones (U$S 426 millones).

La vitivinicultura es el segundo motor generador de empleo, después de la industria petroquímica. Por cada empleo que se genera en la vitivinicultura, se crean 5,21 empleos en la economía.

Tabaco

Jujuy es una de las provincias en las que la producción tabaco es más importante en cuanto a PBI. Actualmente se plantan alrededor de 19.000 hectáreas de tabaco con una producción que varía entre las 38.000 y 45.000 toneladas anuales dependiendo principalmente del factor climático.

Jujuy es la principal productora de tabaco tipo Virginia del país. Participa con más del 30% de la producción tabacalera nacional. El tabaco representa más de un tercio del producto bruto interno provincial.

Producción de tabaco

El 6,3% de la población rural total del país vive del cultivo del tabaco. Prueba ello es que mientras que la producción de granos y la ganadería insumen entre 0.19 y 0,44 jornales por hectáreas, el tabaco en promedio requiere 140 jornales por hectárea en su ciclo productivo.

Yerba Mate

Por sus características agroambientales, la zona de producción se concentra en Misiones y el Nordeste de Corrientes. En la actualidad, hay 201.063 hectáreas dedicadas al cultivo de yerba mate, de las cuales el 90% se encuentra en Misiones (181.041 hectáreas). Aunque la zona centro de esta provincia es la principal proveedora de hoja verde, es destacable el crecimiento de la producción en Corrientes durante los últimos años.

La producción de yerba mate es una de las actividades más importantes de Corrientes, con una modalidad diferente a la forma de producción de Misiones. La participación provincial en la producción nacional es del orden del 12%.

Los departamentos de Santo Tomé e Ituzaingó concentran la producción fundamentalmente por sus suelos aptos. La industrialización se realiza en el noreste de la provincia, por un molino de una importante firma en un esquema integrador de la producción, secado, molienda y fraccionamiento.

En el mismo se procesa además del total de la producción provincial, materia prima proveniente de Misiones. El principal destino de la yerba mate es el mercado interno.

Exportaciones de Yerba Mate

Importancia turística

Existe una “Ruta de la Yerba Mate”, diseñada por el Área de Turismo Rural de la USA y avalada por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Se trata de una ruta que cubre más de mil kilómetros del litoral argentino y ofrece una mirada múltiple sobre la experiencia de la yerba mate. El Turismo Rural se ocupa de encontrar el balance perfecto entre importancia turística, producción agropecuaria, identidad cultural y desarrollo económico-social de todos los sectores sociales de la región.

Limón

La provincia de Tucumán es la principal productora a nivel nacional de limones con un volumen estimado de 1.181.400 toneladas, esto representa el 91% de la producción total argentina y el 81% de las exportaciones de todo el Hemisferio Sur. Lo producido se destina en un 66% a su industrialización (jugos concentrados, aceites esenciales y cáscara deshidratada), un 4% al mercado interno -con un consumo aparente de 1,18 kg por habitante al año-, y el 30% restante se exporta como fruta fresca.

Distribución por provincia de la superficie cultivada

La moderna estructura convirtió a Tucumán en el principal industrializador de limón del mundo. El auge de este sector en los últimos desplazó en importancia a la industria azucarera de la provincia, absorbiendo una gran cantidad de mano de obra.

El PBG de Tucumán representa alrededor del 2,1% del PBI de Argentina. Esto convierte a Tucumán en la provincia con mayor capacidad productiva de la Región del Norte Grande Argentino. La participación del sector citrícola en el PBI Provincial está en el orden del 10%.

Tucumán es la primera región productora de limón del mundo (con 1,2 millones de toneladas), dado que por sí sola se ubica delante de España (1 millón), EE.UU (855.000), Italia (537.000) y Turquía (500.000). Además ocupa el segundo puesto como exportador mundial de limón fresco, con el 31% del total mundial. En primer lugar está España con el 54%, en tercer lugar Turquía, que llega al 9% y luego EE.UU con el 6%.

Los principales clientes de Argentina son los países del hemisferio Norte que compran limón durante el período en que, por las condiciones climátícas desfavorables, no tienen producción propia. El principal destino es Europa Occidental, con Holanda a la cabeza.

Exportaciones de fruta fresca de limón

Exportaciones de jugo de limón concentrado

Maní

En la provincia de Córdoba se concentra casi la totalidad de la producción nacional de maní. Este producto adquiere especial significación debido a que Argentina es el segundo exportador mundial con perspectivas muy favorables para incrementar su participación en los mercados internacionales.

El principal destino de este producto es el continente europeo, donde Holanda sobresale como principal comprador. Otros mercados de importancia son Estados Unidos, Canadá y México.

Exportaciones de maní

Tradicionalmente la siembra anual del maní promediaba las 280/290.000 hectáreas. Sin embargo, en el ciclo 2002/03 las condiciones adversas que ha venido soportando el sector provocaron una abrupta caída en el área sembrada, ubicándola por debajo de las 200.000 hectáreas. La soja se consolidó como el principal actor que actuó en detrimento de la implantación de maní.

A pesar. de ello, los mejores rindes obtenidos compensaron e incluso incrementaron la producción manisera de la provincia.


Consideraciones finales

Los ejemplos seleccionados arriba marcan la importancia que tienen las producciones regionales en la economía de las provincias y del país. En muchos casos son fundamentales en la generación de empleo y de divisas. Son además fuente de atracción para capitales de inversión.

La principal variable de análisis es la soberanía alimentaria. Cada región tiene su particularidad productiva, y esto repercute directamente en la alimentación de la población. En anteriores informes hemos hecho referencia a este concepto, y una de las defensas fundamentales es proteger las economías regionales, que son las que dan variedad e identidad al sector agroalimentario.

A esto se suma el espesor cultural y social que tienen este tipo de producciones. La mayoría de estos cultivos se encuentran arraigados a la región, y combinan en muchos casos la incorporación de tecnología con herramientas o tradiciones regionales

El aspecto turístico, aunque incipiente a nivel nacional, está muy avanzado en algunos casos. La Ruta del Vino en Mendoza es sólo un ejemplo de ese avance. Muchas fincas y chacras incorporaron elementos turísticos y tienen visitas guiadas, hospedajes e incluso promociones turísticas que resultan atractivas para el público local y el extranjero, sobre todo teniendo en cuenta la coyuntura cambiaria favorable.

Todo esto supone ingresos en divisas, trabajo, servicios, inversiones, y otras ventajas económicas que los grandes cultivos como la soja no sólo no fomentan, sino que además suelen perjudicar.

6to. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: Exportaciones agroindustriales argentinas


Panorama y oportunidades de las exportaciones agroindustriales argentinas

Desde la conformación del Estado Nacional hasta hoy, la Argentina es primordialmente exportad ora de productos provenientes del agro. Los inicios del modelo agroexportador, a fines del siglo XIX, señalan el punto de partida de un esquema productivo que se mantiene, a pesar de que otros sectores se fueron sumando y creciendo a lo largo de la historia.

En el contexto actual, donde los alimentos son bienes de cambio fundamentales y la demanda mundial crece a un ritmo inigualado, ser proveedor de comida es una posición clave, que pocas naciones ostentan.

Sin embargo, pese al desarrollo que tiene la produccíén de commodities agrícOlas en el país, es importante ampliar sus alcances y plantear nuevos objetivos que permitan mayores ingresos para productores y Estado, y protejan la seguridad alimentaria.

El objetivo de este informe es describir las características principales de las exportaciones agroindustriales argentinas y analizar las oportunidades de desarrollo.

Situación del comercio exterior del sector agroindustrial argentino

La composición de las ventas externas de la Argentina, según datos oficiales, consiste en un 24% de productos primarios, un 33% de manufacturas agroalimentarias, un 34% de manufacturas de origen industrial y 9% de combustibles y energía. Esto marca que gran parte de las exportaciones están relacionadas con el mercado agroalimentarío.

De acuerdo a la información del INDEC, los productos primarios aumentaron 69% en los últimos 12 meses, mientras que las manufacturas industriales, un 31%. Las manufacturas de origen agroalimentario crecieron un 6%.

Principales socios comerciales de Argentina (2010)


En cuanto a los socios comerciales, el Mercosur es el primero; el ASEAN sumado a China, Corea del Sur, India y Japón es segundo, y la UE, tercero.

Los principales productos del sector agroindustrial exportados por la Argentina se encuentran en el complejo sojero. las tortas, el aceite y los porotes de soja representan las exportaciones de más valor. También se destacan el maíz, el trigo, la carne bovina, el aceite de girasol y el vino, entre otros.

Si se observa la importancia de la Argentina en el mercado de cada producto, se encuentra que es el primer exportador de tortas y aceite de soja, yerba mate, jugo de uva, jugo de limón concentrado, aceite de maní y carne de caballo. Además, es el segundo exportador de sorgo, tortas de girasol, maíz, maní preparado, tortas de maní, aceite de cártamo, aceite de girasol, limones y limas, ajo y miel natural.

Al mismo tiempo, según datos 2008 de FAO, Argentina también se destaca en aceitunas en conserva (30), ciruelas secas (3°), harina de trigo (3°), soja (3°), maní sin cáscara (4°), alpiste (4°), jugo de manzana Concentrado (40), trigo (5°), carne de conejo (5°), frijoles secos (5°), arroz descascarado (6°), leche entera en polvo (6°), aceite de oliva (7°), cebada (7°), tabaco bruto (7°), pasas (8°), lana limpia (8°), vinos (8°) y carne de pollo (9°), entre otros.

Sí bien muchos de los productos en los que Argentina ocupa un nivel destacado en el comercio internacional corresponden a cultivos de gran magnitud a lo largo del territorio nacional, como la soja, el maíz o los aceites derivados, también es importante destacar el protagonismo en el mercado de productos generados en economías regionales o de menor extensión, como los limones, jugos o vinos.

Como indica SENASA, los cereales, oleaginosas y subproductos sobresalen en las exportaciones agropecuarias. De 2009 a 2010 se puede ver un incremento en las cantidades comercializadas, esto tiene que ver con la sequía que afectó a los cultivos la anterior campaña.

A su vez, los destinos de la producción de cereales y oleaginosas confirma la importancia del Mercosur, por un lado, y los países de Asia por otro.

Con menor porcentaje: Perú, Indonesía, Marruecos, Taiwán, Vietnam, Arabia Saudita, Venezuela, Yemen, Carea del Sur, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos y Gran Bretaña.

Fuente: SENASA (Porcentajes en base a toneladas declaradas)

Con menor porcentaje: Tailandia, Holanda, Siria, Colombia, Taiwán, Turquía, Indonesia, Malasía, Venezuela, Chile, Túnez, Argelia, Rusia, Grecia, Perú, Italia y Gran Bretaña.

Fuente: SENASA (Porcentajes en base a toneladas declaradas)

La importancia del complejo sojero

El complejo sojero es, entre los oleaginosos, el más importante del mercado agroalimentario. Según el USDA, la producción total de soía para 2010/2011 será de 257.777.000 toneladas. Por su parte, se estima que Argentina producirá 52.000.000 toneladas, que representan un 20% del total mundial. Con esa cantidad, el país se ubica como el tercer productor, detrás de Estados Unidos (91.854.000 tn) y Brasil (67.500.000 tn).

La combinación entre alta producción y relativamente bajo consumo doméstico pone a la Argentina en un lugar estratégico en el comercio internacional de porotos, harina y aceite. En el caso de este último derivado, el país se presenta como el principal exportador.

Del total producido por Argentina, 13.000.000 toneladas se exportarán como poroto en 2010/2011. Dicha cifra significa más del 13% de las exportaciones mundiales y el tercer puesto en el ranking de exportadores, nuevamente por detrás de Estados Unidos (43.273.000 tn) y Brasil (31.400.000 tn).

Según el SENASA, durante 2009 las exportaciones argentinas de soja totalízaron 4.400.530 toneladas, por un valor de 1.672.525.000 dólares. El principal comprador fue China, con una adquisición de 3.236.830 toneladas, por 1.214.602.000 dólares. A dicho país se destinó el 73,5% de las exportaciones argentinas de esta oleaginosa. Otros importadores fueron Irán, Egipto, Tailandia y Turquía. Durante los primeros 10 meses de 2010, en tanto, se exportaron 14.225.823 toneladas de soja por un valor de 5.148.817.000 dólares.

Sin embargo, la mayor de la producción argentina se destinará a la industrialización, especialmente a la obtención de aceite de soía. Para 2010/11, se espera que la producción de dicho aceite alcance las 7.500.000 toneladas, de las cuales 5.120.000 toneladas serán exportadas. Esto significa que las ventas argentinas al exterior representarán el 53% de las exportaciones mundiales de aceite de soía,

Las exportaciones se aceite de soía argentino durante 2009 alcanzaron las 2.776.755 toneladas y un valor de 2.020.389.000 dólares, según SENASA. Al igual que en el caso del poroto, China es el principal comprador con un total de 1.849.049 toneladas por 1.348.576.000 dólares, que representan el 66,5% de las exportaciones.

En los primeros 10 meses de 2010, las exportaciones de aceite de soja sumaron 1.012.778 toneladas por un valor de 858.145.000 dólares. Debido a las trabas que durante gran parte del año impidieron la exportación de este aceite a China (principal comprador desde abril a octubre), en lo que va del año se destacan mercados no tradicionales, siendo el mayor comprador República Dominicana con 194.125 toneladas por 164.704.000 dólares.

En cuanto a la harina de soía, SENASA informa que las exportaciones en 2009 totalizaron 12.974.139 toneladas por un valor de 4.859.817.000 dólares. Los principales compradores fueron Holanda, Indonesía, Italia, Vietnam y Fílipinas. Durante los primeros meses de 2010, las exportaciones de harina de soja fueron de 11.596.106 toneladas por 3.768.840.000 dólares. Indonesia fue el principal comprador, mientras que Holanda ya no se encuentra entre los cinco mayores importadores.

La participación Argentina en el mercado de maíz también es destacable. Según el USDA, en 2010/11 se exportarán 92.000.000 toneladas, de las cuales cerca del 16% corresponden a maíz argentino. En los primeros 10 meses de 2010, indica SENASA, se exportaron 16.603.059 toneladas, por un valor de 2.768.827.000 dólares. Los principales compradores fueron Irán, Colombia, Argelia¡ Malasia y Egipto.

En el caso del trigo¡ Argentina es el quinto exportador mundial¡ detrás de Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Australia. De enero a octubre de 2010, el país exportó 3.255.936 toneladas por 737.808.000 dólares. Brasil se presenta como el principal comprador, acaparando más del 90% de las ventas argentinas de trigo.

En el mercado de aceite de girasol, en tanto, Argentina se ubica como el segundo exportador detrás de Ucrania. En los primeros meses de 2010¡ se exportaron 230.631 toneladas por un valor de 205.636.000 dólares.

Por otra parte, Argentina también sobresale en el mercado de maní y algunos de sus derivados. En los primeros 10 meses de 2010 se exportaron 401.452 toneladas por 376.352.000 dólares. Holanda se ubica como el principal destino, seguido por Rusia y Gran Bretaña.

En cuanto a los bovinos, las carnes frescas (enfriadas y congeladas) son el rubro que más se exporta. En los primeros 10 de meses de 2010 se exportaron 123.291 toneladas, por 623.169.000 dólares. Rusia se presenta como el principal comprador, seguido por Israel y Chile. En cambio, si se tienen en cuenta todos los productos bovinos, el destino más importante es Brasil.

Con menor porcentaje: Estados Unidos, Rep. Del Congo, Italia, Holanda, Taiwán, Colombia, Perú, Sudáfrica, Angola y Ghana.

Fuente: SENASA (Porcentajes en base a toneladas declaradas)

Otro producto de origen animal en el que la Argentina se destaca es la miel. Según FAO, en 2008 el país se ubicaba como segundo exportador mundial de miel pura. En los 10 primeros meses de 2010 se realizaron exportaciones por 48.298 toneladas a un valor de 144.000.000 dólares. Alemania fue el principal comprador, seguido por Estados Unidos e Italia.

Entre las frutas y hortalizas, como se mencionó antes, Argentina tiene un rol protagonista en las exportaciones de pera, manzana, limón y ajo, entre otros.

Oportunidades de las exportaciones agropecuarias

Lo expuesto en el informe habla claramente de la posición que tiene la Argentina en la producción y comercialización de alimentos a nivel mundial. Exportaciones que crecen y nuevas sociedades comerciales en puerta avalan la vigencia del sector. El avance de las sociedades y el crecimiento de la población mundial hacen que expertos vaticinen la necesidad de triplicar la producción de comida a fin de no sufrir una catástrofe alimentaria. Se trata de un mercado cambiante, sobre todo por estar atado a modificaciones sociales, culturales y económicas que repercuten en los hábitos alimenticios.

En los últimos años viene observándose una tendencia a nivel mundial que consiste en el comercio de productos con valor agregado. El crecimiento de países como India, Rusia y Brasil amplió la capacidad adquisitiva de la clase media, lo que fomenta el consumo de productos de mayor calidad y que incluyan características que superen la mera aptitud para el consumo. La tendencia replica características que se dan en países que ostentan un gran poder adquisitivo, principalmente en Europa o Norteamérica.

También existen otros “nichos” de mercado, como los productos orgániCOS, los alimentos con Denominaciones de Origen y otras certificaciones especiales. En el caso de los orgánicos, Alemania, Canadá, Estados Unidos y otras potencias tienen un mercado creciente de consumidores.

Esto constituye un aliciente para el agregado de valor a los productos primarios. Tanto en el caso del agregado de valor a través de la industrialización, como si se trata de una certificación orgánica o de calidad, los ingresos son mayores porque los consumidores están dispuestos a pagar más dinero.

Otro de los cambios que favorecen al sector es, como fue expresado más arriba, el aumento de población. Los países que no tienen los recursos suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias de su población con la producción interna se verán cada vez más volcados a proveedores externos, como es el caso de Arabia Saudita o de la misma China, que siendo una de las principales productoras de alimentos necesita de todos modos complementar esa producción. A esto se suma’ una estrategia que muchos países (por ejemplo Australia) utilizan desde hace tiempo: oficinas en todo el mundo, destinadas a sondear los cambios en el gusto de los consumidores y captar esos mercados satisfaciendo esas modificaciones.

Consideraciones finales

Como se explicó en otros informes, en el corto plazo la disponibilidad de tierras yagua para cultivos será determinante. Ante el crecimiento de la población y los consecuentes aumentos en la demanda de alimentos, la Argentina se encuentra en una posición privilegiada para ayudar a abastecer esta necesidad.

La provisión de alimentos a gran escala es una de las orientaciones posibles para las exportaciones agroindustriales argentinas. Uno de los ejemplos más fuertes es el caso de las importaciones de soja y subproductos Que realiza China, para alcanzar su objetivo de sumar proteínas a su dieta. En ese caso en particular la demanda no sólo está relacionada a una mayor población, sino también al incremento de los ingresos y sus consecuencias en los hábitos de alimentación.

Pero ser abastecedor de granos no es la única opción para la Argentina. Otra oportunidad se encuentra en los mercados menos masivos, los llamados nichos. En general, estos demandan productos con mayor valor agregado, como los vinos o jugos. La exportación de este tipo de productos favorece a las economías regionales y ayuda a la diversificación de la producción.

En este sentido, la certificación, como proceso independiente de verificación de determinadas características del producto, aparece como una alternativa para dar aún mayor valor y para alcanzar nuevos mercados.

Los cambios en las características del comercio agroindustrial, como la mayor y más exigente demanda, se presentan como una oportunidad para la Argentina, Que cuenta con recursos naturales y capacidad de trabajo Que prometen estar a la altura del desafío.

Fuentes

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca SENASA

INDEC

FAO

USDA

Secretaría de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales

5to. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: Arroz

Panorama del arroz

El arroz es el segundo cereal más producido a nivel global, detrás del maíz. Dado que el maíz es utilizado como alimento para animales y en otros usos industriales, puede decirse que se trata del cereal más importante en la alimentación humana. En algunos países como Bangladesh abarca casi las tres cuartas partes de la comida de la población.

En la Argentina es un cultivo regional. Sin embargo, comporta una gran importancia a nivel internacional, ya que el consumo de alimentos en general y por lo tanto el de arroz verá un crecimiento en los próximos años.

El objetivo de este informe es describir las principales características del mercado, la situación de la producción local y el potencial que encierra el mercado mundial.

Panorama mundial

La principal región productora de arroz es Asia. Allí se concentra más del 90% de la producción mundial.

Los mayores productores son China (30%), India (21%) e Indonesia (8%). También se destacan Bangladesh, Vietnam y Tailandia. Estos dos últimos son además principales exportadores .

Como puede verse en el siguiente cuadro, la producción mundial de arroz creció en las últimas temporadas, más allá de un retroceso en 2009/2010. Sin embargo, sólo un 7% del total se destina a la exportación, ya que la mayoría de los países productores priorizan el mercado interno.

En general, los principales productores son también los países donde más arroz se consume, como China, India e Indonesia.

Otro dato a tener en cuenta es la supremacía de los estados asiáticos en el mercado mundial. De 105 principales exportadores, sólo Estados Unidos no es de la región.

Entre los principales importadores, en tanto, sobresalen Filipinas, Nigeria, la Unión Europea y Arabia Saudita.

Perspectivas de mercado

Según el último informe del USDA sobre el mercado de arroz, en 2009/2010 se produjeron 441 millones de toneladas, mientras que se pronostican más de 452 millones para la próxima campaña.

La expectativa para el comercio mundial de este grano en 2011 se redujo este mes a 30.3 millones de toneladas, 1% menos que lo esperado en la medición de octubre. A pesar de esto, la perspectiva se sitúa 2% por encima de lo comercializado en 2010.

Las reducciones se deben principalmente a la caída en las expectativas de producción de Tailandia, uno de los principales exportadores. También Pakistán sufrió una reducción, motivada por inundaciones históricas. Este descenso se vio parcialmente revertido por el aumento de productores de menor importancia, como Australia yen menor medida Brasil.

El caso australiano es particular. Aunque en el último lustro había encontrado limitaciones por la sequía, las lluvias de 2010 le permitieron recuperar las reservas de agua. Se estima entonces la cantidad de hectáreas implantadas para 2010/2011 en 82.000, contra las 19.000 de la anterior temporada. Además, la cantidad de toneladas obtenidas (572.000) triplicaría a las de 2009/10.

En Pakistán, las inundaciones de julio y agosto dañaron los cultivos de arroz. La producción final se estiman en 5.1 millones de toneladas, 1.7 millones menos que el anterior ciclo. Para Filipinas, se espera que la producción sea mayor a las de 2009/10, aunque el tifón “Megí” no permitirá alcanzar los números de las cosechas record.

En cuanto a la importación, Indonesia y Libia aumentaron sus expectativas para el año próximo. Sin embargo, la caída de las estimaciones para Filipinas revirtió la tendencia. 8 país asiático, principal importador de arroz, redujo en 600 mil toneladas sus previsiones.

En Tailandia, los precios del arroz de calidades alta y media se mantienen sin cambios desde octubre. Esto se debe a que, si bien hubo reducciones en la producción, los stocks son suficientes para cubrir esta caída. En contraste, Vietnam, otro de los grandes exportadores, vio una subida de sus precios. Sin embargo, como se puede ver en el gráfico, estos aún no alcanzan los picos experimentados a mediados de 2008. A diferencia de otros granos, el arroz no aumentó sus precios fuertemente en los últimos meses.

Algunos analistas indican que la suba en la producción y el aumento en el comercio internacional de granos evitarán una suba de precios marcada durante 2011.

Argentina

El arroz es un cultivo regional que se desarrolla principalmente en la zona mesopotámica. Entre Ríos y Corrientes obtienen más del 80% del total producido en el país. En la mayoría de las provincias productoras el cultivo de arroz creció en los últimos 10 años. En Santa Fe, por ejemplo, la producción aumentó cerca de 140.000 toneladas desde comienzos de esta década.

En el siguiente cuadro se puede ver cómo evolucionó la producción argentina en los últimos 30 años.

La introducción de técnicas modernas y de variedades más rendidoras permitió el crecimiento de la cantidad de toneladas obtenidas.

Las exportaciones, en tanto, experimentaron altibajos durante esta década.

Las exportaciones se realizan mayoritaria mente a destinos como Brasil, Venezuela, Chile y Senegal. También se embarca arroz a destinos como Irak e Irán.

Según un informe realizado por el área de Monitoreo y Estudio de Cadenas de Valor ONCCA, las exportaciones del complejo arrocero observaron un cambio en su composición: en los últimos años existe una tendencia hacia el agregado de valor del producto. Las exportaciones de arroz cáscara pasaron de conformar el 31% del complejo en 2002 al 2% en 2008, el arroz integral del 7% al 20% y el arroz blanco del 55% al 72% para los mismos años mencionados.

Consideraciones finales

Una de las principales diferencias que tiene el arroz respecto de otros granos como el maíz o el trigo es que los principales productores son también grandes consumidores. Esto deja a la vista la importancia de este cereal para la seguridad alimentaria, especialmente en países en desarrollo, donde también es influyente como fuente de trabajo en las áreas rurales.

Esto hace que el comercio internacional represente una pequeña cantidad del total producido. A su vez, eventuales cambios en los hábitos alimenticios de los grandes consumidores pueden modificar drásticamente los números globales de dicho grano.

En la Argentina el consumo per cápita es relativamente bajo: mientras que en nuestro país el consumo se encuentra alrededor de los 7 kilogramos por habitante al año, en los países asiáticos ronda entre 110 y 140 kilogramos. Por eso, la exportación es el principal destino del arroz nacional. Además, como se destacó antes, se observa una caída de las exportaciones de arroz cáscara y un aumento del arroz elaborado, ya sea integral o blanco.

Estas características de la producción y comercializacíón argentina platean la posibilidad de ampliar los mercados, si bien la alta volatilidad de la demanda representa un posible riesgo. Hace algunos meses se generó polémica respecto de un proyecto que planeaba construir una represa en la localidad correntina de Mercedes, con la que crearán un lago artificial de 8.000 Ha destinado a regar las 18.000 hectáreas de plantaciones de arroz. (120 mil toneladas anuales). Más allá de que este proyecto está detenido por considerárselo peligroso para el medio ambiente y quizá por lo mismo no sea viable; la iniciativa marca el enorme potencial y réditos económicos que ven los inversores en el arroz como cultivo en suelo argentino.

Fuentes

USDA FAO

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca Monitoreo y Estudio de Cadenas de Valor ONCCA SENASA

Reuters

Bloomberg

International Rice Research Institute

4to. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: INDIA

Panorama agropecuario de la India

El grupo de naciones llamado BRIC abarca un espacio muy importante en el análisis de la economía mundial. Entre ellos, India se presenta como un país con grandes desigualdades pero con un poderío de crecimiento innegable.

El trascendente avance de estas economías aún no termina de aclararse en el escenario internacional, en donde enfrenta cuestiones de fondo respecto de su capacidad de ser el motor del mundo, lugar que los anallstas desean para ellos.

En lo que respecta a India, el tamaño de su mercado lleva a que cada movimiento en su balanza comercial agroalimentaria, redefinida tras los cambios culturales y productivos vividos fronteras adentro, afecte el mercado mundial de commodities agropecuarias. Como productor agroalimentario compite con China, Estados Unidos y la UE en los primeros puestos. Si bien en lo relativo a su producto bruto la importancia del sector sufrió un declive, aun emplea a la mayoría de la población activa.

El presente informe entrega un vistazo a la economía india en relación a este sector económico fundamental para nuestro país: los alimentos.

La India parece ser el país en el cuál se produce el cambio más importante en la matriz de funcionamiento agroalimentario tras la llamada revolución verde. Su experiencia sirve de ejemplo para analizar cómo una sociedad se modifica a la par de los cambios en sus modos productivos y cómo ello, junto con asegurar la alimentación de la población, trae consigo una forma distinta de relacionarse con el comercio internacional.

Situación general

Desde la mitad del Siglo XX hasta hoy, el porcentaje de la agricultura en el PIB disminuyó de manera sostenida. El sector agrícola representó en la campaña 2008-2009 un 15% del PBI indio. Sin embargo, en la década de 1950 significaba el 55%.

Como contrapartida de este descenso, la agricultura emplea en la actualidad al 58% de la fuerza de trabajo total, lo cual indica que el ingreso de estas personas ha descendido.

La India es para muchos el mayor ejemplo a nivel mundial de cómo la llamada “revolución verde” modificó los modos y relaciones de producción en la cadena agroalimentaria y cómo estos siguen modificando el entorno social y económico de una nación entera.

Lo central es el radical cambio en la balanza agrícola. A partir del ingreso de semillas genéticamente modificadas comienza a autoabastecerse un país con serias dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias hasta el momento. Desde la planificación central del Estado se modifica el paisaje, los mecanismos productivos, la estructura de propiedad de la tierra y aspectos culturales de las comunidades rurales.

A la par de ellos, los cambios nutricionales en la dieta de las poblaciones de este país implican también una revisión desde el mismo Estado del proceso en cuestión.

Los efectos de estos cambios aún están en proceso. La India fue a ojos de críticos y defensores de este modelo agrícola industrial un lugar de amplios debates que, en sus procesos de ajuste, recibió las principales conclusiones de los mismos y sigue adaptando sus cadenas productivas a fin de dar cabida al principal tema de la humanidad: alimentar a la población con los mínimos efectos ecológicos y culturales indeseados.

En cuanto a los datos económicos, el PBI aumentó a una tasa del 7% en la campaña 2009-2010, mientras que el sector agroalimentario sufrió un descenso del 0,2%, debido principalmente a un déficit en las lluvias y al arrastre de la crisis internacional. Consecuentemente, la producción de granos, oleaginosas y caña de azúcar descendió 8%, 5% Y 11.8% respecto del último año, respectivamente.

De las 328.7 millones de ha. que tiene India, 140.3 millones corresponden al área neta sembrada y 193.7 millones, al área cultivada bruta. La producción de granos se estima en 216,85 millones de toneladas en comparación con los 234.47 millones conseguidos durante la campaña 2008-2009. Esto se debe a los descensos en la producción de arroz, trigo y caña de azúcar entre otros.

Producción primaria

De acuerdo con informes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, India está entre los primeros tres puestos a nivel global en la producción de trigo, arroz, algodón, frutas y vegetales, entre otros. Posee el rodeo de búfalos y ganado más importante del mundo, es el primer productor lácteo y tiene una de las industrias de ganado aviar más importantes.

India es, junto a China, una de las principales productoras de granos. A pesar de esto, el trigo es a su vez uno de los alimentos más importados en dicho país, dada su importancia en la alimentación de la población.

En cuando a las oleaginosas y sus subproductos, India es una de las principales productoras de soja, que se destina al mercado intemo casi completamente. En paralelo, también es una de las grandes importadoras de aceite de soja y de palma.

India tiene un patrón único de producción, procesamiento y comerdalizacíón/consumo de lácteos. Está clasificado número uno en el mundo en cuanto a producción de lácteos. Alrededor de un 35% de la leche producida en la India se procesa.

Industria y mercado

La industria tiene una estructura altamente fragmentada, y si bien es grande en cuanto al tamaño, todavía está en una etapa indpiente en cuanto al desarrollo. Del producto total de agricultura y alimentos del país, sólo se procesa alrededor del 2 %. La industrializadón aqroellrnentaria representa el 9% de las manufacturas totales. La carne, los pescados, las frutas y los vegetales contribuyen con alrededor del 40% del procesamiento

Aunque este sector sea uno de los más grandes del país, significa solamente un 1. 7% de comercio mundial en el sector. Las expectativas de los analistas estiman un aumento del valor de esta industria desde los US$ 70 mil millones de 2008 a US$ 150 mil millones en 2015.

El cuadro muestra claramente el impacto de la cnSIS económica global. Sin embargo, con una pobladón de más de mil millones de habitantes, la India representa uno de los mercados de consumo más grandes de la tierra, con posibilidades dertas de recuperarse.

El país tiene uno de los sistemas demográficos más grandes y más equilibrados del mundo en términos de edad, ya que más del 50% de la pobladón está por debajo de los 30 años. El enorme credmiento de la pobIadón joven de la India, probablemente, promueva cambios tanto en las pautas de consumo como en la industria de alimentos y bebidas indias. Los jóvenes son impulsores claves en la demanda de alimentos procesados y comida sana. Según el informe ‘Indian Food Report 2008~ se estima que el mercado interno de alimentos en más de US$ 182 mil millones, que representa alrededor de dos tercios del total del mercado minorista indio.

Los indicadores que muestran la incidencia del consumo actual de los alimentos procesados y preparados aún es baja en la India; la enorme mayoría de la población depende eje alimentos de subsistencia, como cereales, pan, semillas de legumbres y aceites comestibles. Los alimentos a menudo se compran frescos y se preparan en casa, lo que relega el consumo de productos con valor agregado, la diferenciación de productos y las marcas.

Si bien puede esperarse que esta tendencia se prolongue en las áreas rurales, el crecimiento de los puntos de venta minoristas modernos en áreas urbanas desafía, cada vez más, los hábitos aílrnentícios tradicionales, y se espera una alta demanda de alimentos procesados. Aunque los alimentos procesados importados son sólo asequibles por el 25% de la población india, el número de personas de  ingresos medios y altos va en aumento y está adquiriendo el gusto por dichos productos. Crecientemente las góndolas de los supermercados han comenzado a ofrecer una gran variedad de alimentos importados.

Sin embargo, todavía existe una amplía brecha entre la India urbana y la India rural, y el gobierno está tomando medidas para reducirla mediante el desarrollo adicional de la infraestructura y la extensión de servicios a zonas rurales, junto con las industrias de procesamiento de alimentos del sector agrario. El gobierno le da especial prioridad a estas medidas, a fin de generar empleo, reducir la pobreza y elevar el nivel de ingresos de los productores y las masas que viven fuera de las ciudades. Considerando que dos tercios de los consumidores viven en áreas rurales, y que casi la mitad de la renta nacional proviene del sector agrario, el mercado rural ofrece grandes oportunidades tanto hacia el interior como a las compañías extranjeras de alimentos y bebidas

La apertura comercial de la India en materia de alimentos implicó también un cambio en los .precios de los mismos, ajustándose a los promedios internacionales, lo cual significó un trato monetario distinto para una población con alta informalidad económica. Abandonar costumbres de comercio locales o adaptarlas a modelos con fuerte influencia internacional fue la resultante necesaria en este camino de desarrollo.

Consideraciones Finales

En los últimos años, la India importó desde la Argentina productos como trigo y maíz. En 2010 el producto estrella del intercambio fue el aceite de soja, que China no recibió por el conflicto comercial. Ese intercambio abrió las posibilidades y favoreció la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales. Dichos territorios no tienen por qué ser abandonados por nuestra bandera, al contrario. Se trata del comienzo de un intercambio agrícola mayor.

Nuestro país avizora otros sectores vinculados en los cuales se puede consolidar una estrecha relación comercial con la India. Rubros como el de los procesados, elaborados y envasados específica mente para dicho país desde suelo argentino. Asesoramiento en materia agropecuaria ligado a la exportación de capacidades profesionales de empresas nacionales en asociación con el sector productivo indio, así como también exportación de maquinaria agrícola y tecnología de punta dedicada a la agricultura.

La entrada de profesionales y técnicos argentinos al mercado de dicho país, además de fortalecer la venta de saberes, maquinarias e insumos nacionales en la India, conlleva también un importante aprendizaje para nosotros.

La experiencia productiva no alimentaria del algodón conviviendo en las mismas tierras y comunidades que los cultivos destinados a la mesa son una experiencia fundamental y de mucho valor para la Argentina, que empieza a destinar parte de su suelo a cultivos para biodiesel.

La correcta convivencia de ambos rubros es un desafío país. La Argentina puede aprender de lo realizado en la India, al momento de expandir las fronteras de la agricultura industrial cuidando el medioambiente y la soberanía alimentaria de las poblaciones rurales.

Fuentes

“Alimentos procesados”, y “Bienes de Capital para alimentos procesados” del Consulado General y Centro de Promoción de la República Argentina en Mumbai.

“Annual report 2009-2010″ del Departamento de Agricultura y Cooperación. Ministerio de Agricultura de la India.

“Agricultura, Comercio y Seguridad Alimentaria: Estudios de Casos de Petses”, Cap. VI, del Departamento económico y social de FAO.

http://www.fao.org/docrep/003/x8731s/x8731s07.htm

Economic Reserach Service de USDA. http://www.ers.usda.gov/Briefing/India/FAOSTA 0 la base de datos estadísticos sustantivos de la FAD.

http://www.fao.org/corp/statistics/es/

Comercio Bilateral Indo-Argentina: http://www.cgmum.co.in/comercio.html

El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 200!!’ FAO

http://www.fao.org/docrep/012/i0680s/i0680s00.htm http://www.fao.org/docrep/012/i0680s/i0680s07.pdf

Entrada en vigencia del Acuerdo Preferencial de Comercio entre el MERCOSUR y la República de la India

http://www.mercosur.int/t generic.jsp?contentid=857&site= l&channel =secretaria

3er. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: ARABIA SAUDITA

Introducción

El Reino de Arabia Saudita es un país islámico ubicado en la península Arábiga. La población se estima en 28,8 millones, incluyendo alrededor de 5,5 millones de residentes extranjeros. Hasta los años ’70, la mayoría de la población era nómada o semi-nómada, pero debido al rápido crecimiento económico y urbano más del 95% de la población ahora está establecida.

Es el país con las mayores reservas de petróleo ya descubiertas (más del 20% del total mundial) y el principal exportador de petróleo del mundo. El sector petrolero es responsable por cerca de 75°/0 de las ganancias, 45% del PIB y 90°/0 de los ingresos de las exportaciones.

Recientemente, a raíz del incremento en la demanda de petróleo, los ingresos por este concepto aumentaron sustancialmente.

El Gobierno tiene el control de la mayoría de las actividades económicas prínopales, pero aproximadamente el 40% del producto interno bruto viene del sector privado.

La moneda oficial es el riyal y el cambio es de 3.75 riyales por cada dólar norteamericano.

Para el 2005 se estimó un superávit presupuestario de más de 28 mil millones de dólares. En la actualidad, ese número podría superar los 40 mil millones de dólares, aunque no hay cifras oficiales disponibles.

Panorama agropecuario de Arabia Saudita

La necesidad de producir alimentos para satisfacer la demanda interna es una preocupación en todo el mundo y una problemática particularmente seria en aquellas naciones que no pueden autoabastecerse.

Estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) aseguran que habrá que duplicar la producción de alimentos hacia 2030 debido al aumento de la población. Sin embargo, no se trata sólo de un problema de cantidad, sino de distribución geográfica y económica.

Muchos países son importadores netos de alimentos y tienen en su horizonte próximo un serio escollo que resolver. Arabia Saudita es uno de ellos por la paulatina desaparición de las reservas de agua. Si bien supo ser exportadora de trigo en la década de 1980, se espera que en la campaña 2010/2011 importe más de 2 millones de toneladas.

El poderío de su economía, basada en el petróleo, la impulsa a buscar alternativas para el abastecimiento interno entre las que, además de la importación, se encuentran las compras de tierras en países más fértiles o bien los joint ventures con empresas internacionales.

El presente informe describe la situación actual de la economía saudí y explora las posibilidades que ésta encierra para nuestro país.

Producción agrícola

El saudí es un mercado de más de 7 mil millones de dólares en productos agroalimentarios. Las importaciones de productos de consumo crecen a una tasa anual del 5% y se estiman en 3,5 mil millones de dólares. Además, se trata del octavo importador de cereales a nivel mundial.

Las principales producciones agropecuarias de Arabia Saudita en 2008 fueron trigo (1.986.000 tn), lácteos (1.670.000 tn), dátiles (986.000 tn), tomates (522.000 tn), papas y batatas (447.000 tn). También se destaca la producción de came de pollo, sorgo, cebollas, uvas, y cítricos. La ganadería engloba 7 millones de cabezas de ganado ovino, 2,2 millones de caprino, 352 mil de vacuno y 260 mil camellos.

Arabia Saudita posee necesidades estratégicas de materias primas que consisten en 2,7 millones de toneladas de trigo por año, 1 millón de toneladas de arroz, 6,3 millones de toneladas de cebada y 14 millones de toneladas de alimento para animales cada año.

Hacia 2008, Arabia perdió su capacidad de autoabastecerse de trigo. Estimaciones privadas aseguran que la proouccón triguera de la campaña 2009/2010 fue de poco más de 1 millón de toneladas. Asimismo, hacia 2016, será inviable sembrar trigo en el territorio del Reino.

Esto significa que en la temporada 2010/2011 Arabia deberá importar aproximadamente 2 millones de toneladas de trigo, lo que se suma a la gran cantidad de alimentos que se ya se compran en el exterior. También implica la necesidad de generar acuerdos y alianzas estratégicas para cubrir sus necesidades.

En cuanto a la cebada, una de las ideas del Gobierno es recortar los subsidios a las importaciones y acrecentar los beneficios para otros cultivos alternativos.

Otro de los alimentos que será escaso en los próximos años es la leche. Si bien se espera un moderado crecimiento de la produccíón local, la demanda superará a la oferta, con lo que hacia 2014 se anticipa la necesidad de importar 170 míl toneladas. A pesar de esto, hay buenas expectativas para el sector.

El problema del agua

Más de la mitad del territorio de Arabia Saudita es desértico y sólo el 1% del total está cubierto de árboles. Esto hace que la actividad agroalimentaria se vea seriamente perjudicada y sea una prioridad para el Reino.

El empuje que recibió la actividad del agro en la década del ’80 fue propiciado por un sistema de alta tecnología que dependía de la irrigación del terreno a través del bombeo de las capas subterráneas. Sin embargo, en las últimas dos décadas el consumo de agua se quintuplicó y las napas no son renovables.

Arabia se vio obligada a recortar la producción de trigo, debido a que las reservas de agua estaban siendo devastadas.

la disponibilidad de dicho recurso hace inviable solucionar el abastecimiento de alimentos para su pujante población desde la producción en territorio nacional. De allí el diseño de estrategias que implican salir de la frontera en la búsqueda de alianzas superadoras al mero concepto de proveedores de alimentos.

Agricultura, fronteras afuera

En los últimos días Arabia salió en búsqueda de socios comerciales para el sector agroalimentario. la Argentina integra una lista de más de 20 potenciales socios con los que Arabia puede generar proyectos en común.

la selección que realizó el país árabe tiene determinados requisitos. En primer lugar, el país debe contar con los suficientes recursos naturales. Como segundo requisito se determinó la “estabilidad política y económica”. A continuación, se planteó la “estabilidad del sistema administrativo” y un “ambiente de libre mercado”.

La intención es generar proyectos conjuntos. No se prevé la compra de tierras, sino acuerdos del estilo de los joínt ventures. Funcionarios árabes aseguraron que está previsto que parte de la producción en el marco de estos acuerdos quede en el país de origen.

Estos proyectos de agricultura dislocada se diferencian en primera instancia de los de China, que ha comprado tierras en África para aumentar su capacidad productiva alimentaria.

Las posíbílidades para el sector productivo argentino son prometedoras. Las necesidades estratégicas de Arabia incluyen alimentos que ya se producen en el país y que van a ser comercializados a un mercado Que, para la próxima década, será altamente dependiente de las importaciones. En esta negociación Argentina puede ocupar un lugar Que sin duda será codiciado por otras grandes potencias productivas.

Consideraciones finales

La escasez de tierras cultivables es un problema que afecta a varios países. Los análisis indican que la disponibilidad de superficies aptas y recursos hídricos determinarán el mercado agroalimentario del futuro próximo.

Ante esta situación, las necesidades de abastecimiento de naciones como Arabia Saudita pueden ser leídas como una oportunidad de establecer relaciones comerciales para el beneficio mutuo.

El poder económico del Reino saudí le permite buscar alternativas fuera de sus fronteras para contrarrestar la dificultad que encuentra para satisfacer su demanda interna con su propia producción.

Argentina se presenta entonces como un posible socio, con ventajas en recursos naturales y humanos. Las inversiones saudíes en el sector agroindustrial local y el fortalecimiento de las exportaciones de mayor valor. agregado son algunas de las posibilidades a desarrollar en un marco de respeto por las tradiciones culturales de cada país.

Fuentes

USDA http://www.usda.gov/wps/portal/usda/usdahomeFAO

http://www.fao.org/indexes.htm

Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita http://www.mofa.gQv.sa/detaiLasp ?In ServiceID = 205&intemplatekey=Main Page Departamento Central de Estadísticas e Información de Arabia Saudita http://www .cdsi.gov .sa/english/

Business Monitor International (BMI) http://www.pr-inside.com/market-report-saudi-arabia-agribusiness-r2058470.htm

2do. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: EL MERCADO MUNDIAL DEL TRIGO

Campo de trigo de Arles Oleo Vincent Van Gogh 1888

Producción

La mayor producción de trigo se encuentra en el hemisferio Norte. El principal productor es la Unión Europea. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), obtendrá 136.000.000 toneladas en la temporada 2010/2011. Francia (38.200.000 tn) Y Alemania (23.900.000 tn) son los países que se destacan dentro del bloque.

Fuera de la UE, los más importantes productores son China (114.500.000 tn), India (80.710.00 tn) y Estados Unidos (60.100.000 tn). En el hemisferio Sur, sobresalen Australia (24.000.000 tn) y Argentina (13.500.000 tn)

Los países que mostraron un mayor crecimiento en sus producciones durante este lustro son India, Australia, Rusia y Ucrania, aunque estos dos últimos vieron un freno a su incremento en la última temporada.


Panorama del mercado mundial de trigo

Como uno de los granos más cultivados en el mundo, el trigo es por excelencia el cereal que ostenta mayor arraigo y expansión en las costumbres alimentarias occidentales. En la Argentina, traspasa las nociones productivas para convertirse en un símbolo de la identidad cultural.

Por sus características, las condiciones climáticas adversas pueden afectar fácilmente al trigo. El ejemplo más reciente es la sequía que sufrió Rusia esta temporada y que tuvo fuertes consecuencias en los mercados internacionales. Los factores naturales junto con el comportamiento de la oferta y la demanda, las fluctuaciones de dólar y los precios de otros commodities, determinan las subas y bajas en las cotizaciones de este grano, pilar de la alimentación mundial.

Teniendo en cuenta su importancia en el sector agropecuario y la nutrición de la población, el presente informe analiza el mercado internacional del trigo, sus protagonistas, las circunstancias que lo afectaron en la presente campaña y las expectativas para el futuro.

Los efectos de la sequía

A principios de 2010 se esperaba un año sin mayores sobresaltos para el mercado del trigo, con una producción estable. Sin embargo, la sequía que afectó fuertemente a Rusia y otros países de Europa del Este y Asia cambió todos los pronósticos.

Como puede verse en la primera tabla, la producción mundial 2010/2011 sufrirá una disminución cercana a los 35.000.000 de toneladas respecto a la campaña previa.

Rusia es uno de los más afectados. De las 61.700.000 toneladas de 2009/2010 pasará a 42.000.000 toneladas.

Producción en los países afectados

Algunos países, como Rusia y Ucrania, redujeron tanto su producción que optaron por limitar las ventas externas de trigo. Las mermas en las cantidades obtenidas y las restricciones a las exportaciones impactaron en las cotizaciones y cambiaron el panorama del mercado.

Consumo

El trigo se destina principalmente a la alimentación humana, aunque dependiendo de la calidad y el precio también puede ser utilizado para animales. En los primeros puestos del ranking de consumidores, se encuentran varios países donde el cereal se utiliza con ambos propósitos, tal es el caso de China, India, Rusia y Estados Unidos. Los mayores productores suelen ser también fuertes consumidores de este grano.

En las últimas campañas, por diferentes factores, el consumo mundial aumentó, mientras que la producción sufrió un retroceso. Esta situación afecta los stocks finales y las cotizaciones

Las exportaciones de trigo se encuentran bastante concentradas. La Unión Europea, junto con Estados Unidos, Canadá, Rusia, Australia y Argentina, representan más del 70% de las ventas totales. Por eso, cuando uno de los principales exportadores limita su oferta, como es el caso de Rusia este año, las repercusiones en los mercados son más fuertes.

Las importaciones, en cambio, están más atomizadas. Entre los países compradores sobresalen Egipto, que se inclina hacia los países del hemisferio Norte para abastecerse, y Brasil, que recurre principalmente al trigo argentino.

Expectativas de mercado

El trigo es un cereal que requiere determinadas condiciones climáticas para su correcto cultivo y cosecha, por lo cual la producción se ve fácilmente afectada por factores como las sequías o las lluvias en exceso. La merma en las cantidades obtenidas por Rusia, uno de los más importantes productores y exportadores, es la prueba más reciente con claras consecuencias en los precios internacionales.

La relación existencias/consumo es determinante en las cotizaciones, pero también influyen otros factores como el comportamiento de otros granos y las fluctuaciones del dólar, afectado a su vez por el sector energétiCO y las expectativas mundiales de expansión o contracción económica.

En noviembre, el informe mensual del USDA sobre previsiones de cosecha estimó la producción mundial en 642.890.000 toneladas. La estimación aumentó en 1.500.000 toneladas respecto de la de octubre, pero aún así representa cerca de 40.000.000 toneladas menos que en las dos anteriores campañas.

Los pronósticos para las producciones de Australia y Sudamérica son alentadores, aunque no alcanzan a compensar las pérdidas en Rusia y otros países de Europa del Este y Asia, teniendo en cuenta que también se espera que el consumo de China, India y Corear entre otros, aumente.

Así, las existencias de final de campaña se reducen 2.200.000 toneladas en comparación con las previsiones de octubre, llegando a 172.510.000 toneladas (22.900.000 toneladas menos que en 2009/10).

Con la cosecha rusa casi terminada, los guarismos dados a conocer por el Gobierno de ese país no difieren sustancialmente con los de USDA. Rusía deja entonces un vacío en el mercado.

Estados Unidos y Europa ocupan príncípalmente ese espacio libre. La Oficina Francesa Interprofesional de los Grandes Cultivos (Onigc) informó que hasta noviembre la Unión Europea expidió licencias de exportación por 8.300.000 toneladas de trigo blando, frente a las 6.200.000 toneladas del mismo periodo del anterior ciclo. Francia resultó uno.de los países más beneficiados: durante esta temporada tiene previsto exportar 11.000.000 toneladas.

Con este panorama, ahora la mirada está puesta en el resto de los países productores y en el comportamiento de la demanda. Las condiciones de lluvias para el trigo de invierno en Estados Unidos son estas semanas uno de los factores de mayor influencia en las cotizaciones.

El comportamiento del dólar, por su parte, contribuyó a reducir los precios. La firmeza frente al euro empuja las cotizaciones a la baja al limitar la competitividad del trigo estadounidense.

Otro aspecto a tener en cuenta son las medidas que podría tomar China para contener a la inflación, con posibles consecuencias en los mercados.

Algunos analistas vislumbran que los buenos precios se traducirán en una mayor cantidad de hectáreas implantadas. En ese caso, las subas en las cotizaciones deberían limitarse y no llegar a formar una burbuja como sucedió en 2008. Aunque esto no dependerá sólo del trigo, sino también de las fluctuaciones de la soja y el maíz, entre otros.

Evolución de precios

Precios Chicago

Fuente Reuters

Como puede verse en el gráfiCO precedente, los precios en el mercado de Chicago comenzaron a caer antes de que estallara la crisis financiera en octubre de 2008. La recuperación comenzó a principios de 2010 y se profundizó en julio, con las restricciones a las exportaciones rusas y ucranianas.

Todavía no se alcanzaron los picos de comienzos de 2008. Sin embargo, tomando en cuenta un período mayor de tiempo, los precios de trigo siguen estando “caros”. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) asegura que, si bien las tendencias de cada mercado varían año a año, al tomar una imagen más amplia el precio de los alimentos sube y estos se hacen cada vez menos accesibles para la población mundial.

Consideraciones finales

La complejidad principal del mercado de trigo radica en la importancia que tiene como alimento en diferentes países y culturas. La demanda aumenta al ritmo en que crece la población, lo que la hace muy fluctuante.

Asimismo, las cifras de expansión o contracción económica, que inciden sobre todos los commodities de alimentos y energía, pujan al precio internacional de este grano harinero quizás antes incluso que a la soía o el maíz, dada la vulnerabilidad que posee el cultivo en sí mismo y su condición estratégica para la canasta básica de alimentos.

En ese contexto, la oportunidad económica consiste en pensar que el consumo de trigo no se detiene. El mercado siempre va a necesitar de este grano y lo demandará con la misma fuerza con que aumenta la población mundial, fuerza expandida además por la occidentalización e industrialización de la dieta asiática.

La crítica que por estos días se hace a la política oficial argentina tiene que ver con los cupos exportables, que desde el sector de las patronales aqrfcotas es visto como un serio limitante. Sin embargo, la raigambre cultural y alimentaria que tiene el trigo en la Argentina hace indispensable Que se garantice el consumo interno, ya Que el caso contrario generaría un malestar difícil de sobrellevar. Pueden existir soluciones alternativas al modelo actualmente en funcionamiento, pero toda decisión que se tome debe proteger el abastecimiento.

Fuentes USQA

http://www . usda.gov /wps/portal/usda/usdahome Bloombeeg

http://www.bloomberg.com/

Reuters

http://www.reuters.com/

FAO

http://www.fao.org/indexes.htm

OCR

bttp: I/www.bcLcom.ar/default.aspx

1er. INFORME SEMANAL DE COYUNTURA: La certificación y la marca país como herramientas de valor agregado

La certificación y la marca país como herramientas de valor agregado

En un contexto de fuerte competencia en el mercado local e internacional de producción agroalimentaria, el agregado de valor constituye una herramienta fundamental para que cada productor (especialmente los pequeños) pueda diferenciar su producto de otros similares.

Además de apelar a diferentes formas de industrialización, la certificación de los productos apunta a garantizar el origen, normas de calidad, procesos de producción y/o composición especial de cada uno.

Latinoamérica es muy rica en especialidades regionales. La originalidad sociocultural de algunos alimentos es conocida a nivel internacional. Sin embargo, la certificación es sólo incipiente y en la mayoría de los casos la garantía está relacionada con factores no institucionalizados.

El presente informe analiza ejemplos de países con mayor desarrollo en certificación, brandíng y otras alternativas similares, y propone líneas de acción que pueden implementarse en Latinoamérica.

Marco conceptual

La certificación es una confirmación formal e independiente entregada al productor que indica que su producto cumple con ciertas y determinadas normas que se comprometió a efectuar. Esta certificación sirve además como aval ante entidades estatales de fiscalización.

La certificación sirve para diferenciar un producto de sus similares. Es una gestión voluntaria del productor que va más allá de la ley, la cual exige que el producto sea inocuo. 1

De este punto de vista, los certificados visibles para los consumidores a través de sellos de calidad, son una herramienta de comercialización. Dan un valor extra e indívidualizan.

Además, sirven como herramienta de comunicación, porque permiten al consumidor distinguir el producto que desea, evitando mensajes publicitarios poco transparentes.

Finalmente, dan la posibilidad de establecer una relación de confianza entre el consumidor y el productor, que responde a los deseos múltiples relacionados con aspectos culturales, sociales y éticos. En éste sentido, la certificación es también una herramienta de ética.

Los procesos para certificar dependen de una entidad independiente, tanto del sector productivo como de otros eslabones con intereses en la cadena. Debe tener determinadas caracterísncas’ a fin de poder cumplir con esta tarea:

- tener una estructura establecida (oficina, equipos, contabilidad, personería jurídica, etc.)

- utilizar una metodología profesional para verificar el cumplimiento de la norma y un procedimiento

válido para otorgar el certificado. Además debe respetar la confidencialidad de los datos estudiados

- contar con personal profesional y competente para evaluar el cumplimiento de las normas durante el proceso de certificación

- garantizar un proceso de certificación independiente, transparente y eficiente )

- ser imparcial en los procesos de evaluación y de certificación

Todos estos criterios están normados por el Organismo Internacional de Estandarización (ISO, por sus iniciales en inglés) en la norma 150-65.

Por supuesto, la credibilidad de los criterios está respaldada por la seriedad y el respeto por la institucíonalídad de los países. Es necesarío un marco legal que promueva este respeto y que genere la confianza necesaria en el mercado. Aquí se hace imprescindible la participación del Estado, pero también del área privada y de entidades académicas como universidades.

Otro de los elementos a tener en cuenta son los costos. Muchas veces parecen ser un obstáculo. Es cierto que el proceso de evaluación y de certificación involucra actividades que tienen costo (análisis de laboratorio, visitas a terreno, elaboración de informe por personal profesional). Pons afirma que este costo se tiene que comparar con el sobreprecio que se espera con el otorgamiento de la certificación. Por ejemplo, en el mercado de productos orgánicos el sobreprecio es de un 25 a 30%.

Importancia comercial

La certificación como herramienta comercial responde a una tendencia que marca que los consumidores buscan que esa originalidad que muchos productos tienen esté refrendada desde una instancia externa. Y están dispuestos a pagar más dinero por ese producto que por su similar no garantizado.

De acuerdo con el trabajo realizado por Florence Tartanac para la FA03, los consumidores conocen los productos de América latina pero no tienen mayor garantía sobre el origen o la receta del producto que compran, sino que se basan en la confianza que puedan tener respecto del vendedor.

Esto impide que se resalten características del producto que son verdaderamente originales y que respetan tradiciones y condiciones ancestrales. Dado que no existen prácticamente certificaciones, surgen confusiones y malas intenciones en este aspecto.

Algunos países, cuyos ejemplos veremos más adelante, son pioneros en certificación, y sus planes agroalimentarios incluyen oficinas que recaban información y la utilizan para medir la viabilidad comercial de algunos de sus alimentos más tradicionales en mercados internacionales. De esta manera, con controles de calidad exhaustivos, técnicas de trazabilidad y supervisión continua de las cadenas de producción, se agrega valor, se generan más ganancias y se permiten afrontar los costos de certificación que fueron mencionados más arriba.

Tartanac propone tres tipos de atributos de calidad, adaptados de la experiencia europea: la Denominación de Origen, la Especialidad Tradicional Garantizada y la Producción Orgánica.

La Denominación de Origen es una calificación que se emplea para proteger legalmente ciertos alimentos que se producen en una zona determinada contra productores de otras lugares que quisieran aprovechar el buen nombre que han creado los originales.

Los productores que se acogen a la Denominación de Origen se comprometen a mantener la calidad lo más alta posible y a preservar también ciertos usos tradicionales en la producción. Uno de los ejemplos más conocidos es el champagne francés.

En el caso de la Especialidad Tradicional Garantizada, se trata del elemento o conjunto de elementos por los que un producto agrícola o alimenticio se distingue claramente de otros similares pertenecientes a la misma categoría.

Estos alimentos deben ser producidos a partir de materias primas tradicionales, o bien presentar una composición tradicional o un modo de producción y/o de transformación que pertenezca al tipo de producción y/o transformación artesanal.

Finalmente, el Producto Orgánico es un tipo de alimento más saludable que se producen mediante el uso de técnicas no contaminantes, que además disminuyan el empleo de energía y de sustancias inorgánicas, sobre todo Si son de origen sintético.

En la Unión Europea las denominaciones orgánicas, ecológicas y biológicas para los productos agrícolas y ganaderos destinados a la alimentación humana o animal se consideran sinónimos y su uso está protegido y regulado legalmente.

Certificación y branding en el mundo

Canadá es uno de los países con mayor desarrollo en lo que respecta a certificación. La Agencia de Inspección de Alimentos (Canadian Food Inspectíon Agency’s, CFIA) se encarga de regular la sanidad de animales, plantas y alimentos, con funciones similares a las del SENASA. Los recursos de control de la calidad de los productos agropecuarios aportan de por sí un valor agregado. Sin embargo, una estrategia que refuerza este aspecto es la “marca país”.

Canada Brand es una iniciativa diseñada en ese sentido. El objetivo principal de la misma es aprovechar la imagen positiva de ese país en el mundo para incrementar las ventas de los productos canadienses en los mercados internacionales.

Así, el sector agroindustrial y el Gobierno se encargan de difundir la marca Canadá como un sinónimo de excelencia y calidad. Esperan que de esa manera los consumidores de diversos lugares sepan que el producto que adquieren colmará sus expectativas, estableciendo altos estándares.

A la hora de vender a los importadores, Canadá encuentra varios competidores con similares características de producción. Conscientes de esta situación, las autoridades hacen hincapié en ventajas menos tradicionales pero muy requeridas por algunos mercados, como el cuidado del medioambiente y de las personas involucradas en el proceso productivo. Estas particularidades generan confianza en los consumidores, que ante la amplia oferta pueden basarse en impresiones generales para decidir su compra.

Utilizar la imagen de marca posibilita más presencia internacional y oportunidades de crecimiento. Es decir, la reputación que Canadá como país posee internacionalmente se suma a cada producto o empresa local, para lograr un mayor impacto de marketing.

Además, el Ministerio de Agricultura ofrece estudios de mercados, productos, posibilidades de inserción, etc., y difunde información sobre los diferentes sectores y productos agropecuarios canadienses, con el objetivo de promocionar/os.

Para poder utilizar la marca los productos deben haber sido cultivados, criados o cosechados en Canadá, o al menos la última parte sustancial de la producción debe haber sido realizada en dicho país.

En Europa, son varios los países que hacen de la certificación una herramienta clave para el agregado de valor. Ya fue mencionado el caso de Francia, pero no es el único.

En Italia existe la Dirección General de la Vigilancia para la calidad y Seguridad de los Consumidores, que depende del Ministerio de Políticas Agroalimentarias y Forestales. Ésta se encarga de la supervisión de la producción agrícola, en lo que refiere a certificación de la calidad, del respeto al medio ambiente, las normas de seguridad, etc.

A su vez, según fuentes oficiales, Italia tiene actualmente el récord europeo de productos autorizados con la Denominación de Origen Protegida (DOP), la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y Especialidad Tradicional Garantizada (ETG).

Estos sistemas de certificación permiten proteger los nombres de los productos contra las imitaciones y los abusos, y ayuda a los consumidores a reconocer y elegir la calidad.

Más allá de los productos tradicionales de cada región, existe en Italia una política de fortalecer el “Made in ltaly” a nivel mundial, como una fortaleza ante los competidores. La iniciativa Naturalmente italiano es una de las herramientas para lograr ese objetivo, a través de la promoción de los productos de las diferentes provincias italianas, destacando su singularidad y calidad. Esta estrategia de marketing abarca cereales, carnes, lácteos, vinos y aceites, entre otros.

En América Latina, la certificación utilizada para dar valor agregado es más incipiente en la mayoría de los países.

En Brasil, la promoción internacional del agronegocio es uno de los pilares de la actuación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento brasileño, en lo que refiere a Relaciones Internacionales. Para esto, una de las estrategias es consolidar la imagen de Brasil corno proveedor de alimentos seguros y de calidad.

Para esto, se promocíonan los productos brasileños en el mundo y se realizan informes de mercado para establecer las posibilidades de expansión. Sin embargo, la marca Brasil sólo puede ser utilizada por determinados sectores a los que el Gobierno busca fortalecer especialmente.

El ejemplo más importante es cafés do Brasil, que identifica la producción cafetera brasileña en los diferentes mercados. La logomarca está compuesta por diferentes elementos que juntos forman la identidad buscada.

La certificación, en tanto, recae en diferentes entidades, como el Departamento de Sanidad Vegetal, el Sistema de Vigilancia Agropecuaria o el Servicio Brasileño de Rastreabilidad de la Cadena Productiva de Bovinos y Bubalinos.

Consideraciones finales

La certificación resulta siempre necesaria para asegurar la calidad y sanidad de los alimentos y productos agropecuarios que llegarán a la población. Cuanto mayor sea la cantidad de información garantizada, más amplia será la libertad de elección de los consumidores. Esto es deseable en pos de la seguridad y soberanía alimentaria.

También cumple un rol importante en el agregado de valor. La posibilidad de conocer el origen de un producto, las características de su proceso de elaboración y otras cuestiones relativas a la calidad son fuertemente valoradas en los mercados internacionales.

Por eso, la imagen de un país que respalde los productos con su nombre, garantizando altos estándares de calidad, puede traducirse en más exportaciones y por un mayor valor. Construir esa reputación requiere de sistemas integrales y dinámicos, que perduren en el tiempo. .

Cada país debe elaborar sus normas de certificación de acuerdo a sus características y sus posibilidades comerciales, puesto que estos procesos implican inversiones y es clave evaluar qué estarán dispuestos a pagar los mercados por ese valor agregado.

En una economía globalizada, con herramientas tecnológicas de comunicación capaces de trasparentar procesos enteros a los consumidores que desean revisarlos, la confianza entre países resulta fundamental más allá de los controles y fiscalizaciones sanitarias normales en el comercio exterior.

La imagen de país puesta en sus productos alimentarios, la fidelización de los clientes, el respeto y la credibilidad de los organismos públicos y privados que participan del proceso; cada uno de dichos eslabones debe focalizar su trabajo en la construcción y fortalecimiento de dicha confianza, crédito otorgado por los mercados que redunda en negocios presentes y futuros.

1 PONS, Jean-Claude. El marco conceptual de la certificación. ECOCERT. Francia, 2001.

2 ídem

3 TARTANAC, Florence. Certificación de los alimentos: una nueva forma de comercializar productos tradicionales. Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

Más información en:

PONS, Jean-Claude. El marco conceptual de la certificación. ECOCERT. Francia, 2001.

TARTANAC, Florence. Certificación de los alimentos: una nueva forma de comercializar productos tradicionales. Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

http://www.iso.org/iso/home.html

http://www.fao.org/index_es.htm

http://ec.europa.eujagriculturejindex_en.htm http://www.marquecanadabrand.agr.gc.ca/introjindex-eng.htm http://www.naturalmenteitaliano.it/flex/ cm/pages/ServeBLOB.php/L/IT IIDPagina/l http://www.agricultura.gov.br/

LA ONCCA PRESENTA SUS INFORMES SEMANALES DE COYUNTURA

La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), a través del Observatorio Internacional de Mercados Agroalimentarios, presenta los Informes Semanales de Coyuntura.

Cada informe abarca temas fundamentales para la actualidad y el desarrollo de los mercados de commodities y alimentos en general, analiza posibles políticas, focaliza sobre cuestiones que el organismo considera necesarias para el proceso de control comercial agropecuario y desarrolla modelos de otras potencias mundiales.

Los informes responden a la necesidad de aplicar una óptica diferente al análisis de la política del sector, que responda a intereses más relacionados con la seguridad alimentaria y el desarrollo sustentable.

Asimismo, permiten abrir la mirada sobre el acontecer del sector, contextualizando la dinámica nacional productiva y económica; y las políticas de Estado asociadas, con el devenir internacional de uno de los mercados más dinámicos del mundo.

Cada semana en la página web de ONCCA www.oncca.gov.ar estará disponible un nuevo informe. Del mismo modo, será posible solicitar informes anteriores vía mail, consultando el listado de material que inicia el ciclo con más de 20 documentos disponibles.

Este producto, realizado por los profesionales y técnicos que trabajan en el Organismo de Control, es un nuevo aporte del mismo a los productores, operadores y comunidad interesada por el sector agroalimentario a fin de trasparentar los mercados.

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